San Vicente

Cholo Leone, el doctor al que todos querían

Fue cirujano, director del Hospital Ramón Carrillo, presidente del Club Deportivo San Vicente, profesor y, por su labor en la Policía, tuvo el cargo de comisario. Respetado y admirado por todos los vecinos, dejó su huella.

Cholo Leone, el doctor al que todos querían
El Diario Sur

"La gente todavía lo recuerda. Todos me hablan de él conmucho cariño, me cuentan cosas”, asegura Elda García de Leone. Casi 30 añospasaron del fallecimiento de su esposo, el doctor Salvador Osvaldo Leone, y sufigura permanece intacta en el recuerdo de los sanvicentinos que lo conocieron.

Cholo, como le decían los vecinos del pueblo, era uncirujano todoterreno que se encargaba de atender a quien lo necesitara: desdelos más chicos hasta los que no podían pagar; las urgencias y los controles. Trabajabaen el consultorio de su casa, en la calle French, y, de vez en cuando, teníaque ir a ver pacientes al campo. "Generalmente se iba en sulky, otras veces sequedaba encajado con el auto”, cuenta Elda. El doctor hizo la mayor parte de sucarrera en Hospital Ramón Carrillo. Por seis años fue su director, y desde hacealgún tiempo que la guardia lleva su nombre. Otro galardón: participó en lainauguración de la sala de salud San Francisco de Asís, de Domselaar.

Nacido en General Belgrano en 1918, Cholo llegó a SanVicente a los 12 años. Su padre estaba a cargo del correo local y también fueuno de los fundadores del Club Deportivo. El doctor participó activamente en lacomisión directiva de la institución y, elegido por los socios, llegó a serpresidente. En el "Depo”, como en todo el pueblo, su nombre es sinónimo deprestigio, honradez y compromiso. También se desempeñó como profesor encolegios secundarios.

Elda, que era directora del jardín de infantes 901, dice quesu marido trabajaba mucho. No le alcanzaba con el hospital, el consultorio, elclub y las escuelas: también era médico de la Policía, donde tenía el rango decomisario. Tuvieron una hija, María Gloria. Y además, entre congresos yvacaciones, recorrieron el mundo: Japón, Estados Unidos, Europa. En su tiempolibre, el doctor Leone jugaba al tenis y al ajedrez, y también iba de caza y depesca.

A Elda le cuesta hablar de Cholo. Se emociona y se leentrecorta su voz bajita. Tiene 88 años y conserva la prestancia: se arregla yse cuida. No habla demasiado, pero recuerda que cuando conoció a su marido –eldefinitivo amor de su vida-, el hombre, diez años mayor que ella, tenía unanovia. Y se ataja: "Yo no tuve que hacer nada. Él solito vino a mi casa apedirle permiso a mis padres para invitarme a salir”.

Elda García de Leone– Esposa

"Era un marido excelente. Trabajábamos mucho y viajábamos.Entre congresos de él y vacaciones, dimos la vuelta al mundo. Es el día de hoyque la gente lo recuerda con mucho cariño”.