San Vicente

En San Vicente, hay una denuncia por violencia de género cada 6 horas

Es una estadística a la que accedió en exclusiva El Diario Sur. Hay 12 botones anti-pánico en funcionamiento.

En San Vicente, hay una denuncia por violencia de género cada 6 horas
El Diario Sur

Según datos de laDirección General de Derechos Humanos del Municipio, en San Vicente serealizaron 1449 denuncias por violencia de género a lo largo de 2016. Y en2017, hasta abril, hubo 547, lo que deja un promedio de más de 120 denunciaspor violencia familiar que se reciben cada mes en las diferentes dependenciaspoliciales. Dicho de otro modo: cuatro por día; una mujer víctima de maltratoscada seis horas.

En 2016, afortunadamenteno se registró ningún femicidio. Y actualmente hay 12 botones anti-pánico enfuncionamiento, destinados a los casos de mayor gravedad.

El camino de las víctimassuele iniciarse en la Comisaría de la Mujer. Después, tienen la opción deseguir con el proceso ante el Juzgado de Paz, el Juzgado de Familia de La Platao la Fiscalía Descentralizada en caso de que se trate de un delito penal.Cuando denuncian, las mujeres reciben información acerca del Programa de Génerodel Municipio, que funciona en la terminal de ómnibus de Sarmiento y Ruta 6. Enpocos días, se produce el contacto.

"Hacemos las entrevistascon ellas y medimos el nivel de riesgo. Después elevamos el informe a laJusticia y pedimos que se tome la medida necesaria, que puede ser unarestricción perimetral o un botón anti-pánico”, le explicó a El Diario Sur laencargada del área, Nélida Arellano.

Las víctimas tienen laopción de recibir atención psicológica individual y de unirse a grupos demujeres que atravesaron la misma situación. "Buscamos formar redes entre ellaspara que no queden solas. La idea es problematizar las cuestiones de género queellas tienen naturalizadas y que lo puedan ver desde otra perspectiva”, explicauna de las psicólogas del proyecto.

"Hacemos visitas a suscasas, les ofrecemos un taller de peluquería para que puedan tener otro mediode vida. El objetivo es empoderarlas para que no vuelvan con la persona que lasgolpeó”, sostiene Arellano.