"Es impagable, algo único.Así, conmovido, el bombero Eduardo Behrens definía lo que le tocó vivir estatarde en el cuartel de Alejandro Korn, cuando una mujer embarazada llegó juntoa su marido pidiendo asistencia para tener a su bebé, que empujaba para salir ala vida y no daba tiempo a llegar hasta el Hospital Ramón Carrillo de SanVicente en el remís en el que se trasladaban.
Rápido, como su trabajolo demanda, llegaron hasta el cuartel de la calle Sáavedra el titular de losbomberos de Korn, Eduardo Behrens, y su segunda, Soledad Barraza. Y seencontraron con la madre, Gisele Márquez, y el padre, Fernando Gils.
No hubo tiempo siquierapara calentar agua. Con algunas mantas limpias y guantes, los dos bomberosasistieron a la embarazada, y así, a las 14.50, nació Lautaro, un bebé sano quedespués fue llevado al hospital.
"Entre tantas pálidas quele tocan a uno como bombero, accidentes, incendios, poder ayudar en un momentoasí es hermoso, le dijo Behrens entre lágrimas a El Diario Sur. "La madre noaguantó hasta el hospital porque no era primeriza, estaba asustada pobre, peropor suerte salió todo bien. Estas cosas pueden pasar así repentinamente,agregó.
Otros bomberos tambiéncolaboraron en el nacimiento de Lautaro. Fueron Carlos Aguiar, Federico De laCuadra, Axel Datorre, Lucas Behrens, Jeremías Rivadeneira y Osvaldo Flores.






