Personajes

Susana Leone, la hincha más fiel del Deportivo

Esta semana se cumplieron años de la fundación del club de San Vicente en 1933. El Diario Sur dialogó con Susana Leone, familiar de los pioneros de la institución, que sigue todos los partidos del básquet.

Susana Leone, la hincha más fiel del Deportivo
El Diario Sur

El Club Deportivo San Vicente cumplió esta semana 84 años de historia. El 15 de agosto de 1933, la institución deportiva insignia del pueblo fue fundada por un grupo de vecinos que eligieron los colores azul y rojo por su fanatismo por San Lorenzo de Almagro.  

Una heredera de aquella época es la señora Susana Molinero de Leone, que tuvo a su suegro, a su marido y a su cuñado, el recordado Salvador "Cholo" Leone, como pilares de la  entidad durante años. Ella continúa con la tradición, es parte del paisaje en el club y recibe el cariño de los socios y jugadores. En su memoria, guarda recuerdos de su hijo "Ato" Leone -gloria del básquet-, de los apasionantes campeonatos de "papi fútbol" y de los clásicos bailes del Depo, que marcaron una época de esplendor para el club, que cada sábado recibía jóvenes de toda la región.  

"La primera cancha de básquet que tuvo el Deportivo no es en la que juegan hoy, hubo dos anteriores, la primera a pocos metros de aquí, era de polvo de ladrillo, y la segunda estaba al lado de la Comisaría de San Vicente, en el mismo predio que hoy están las canchas de tenis", comienza Susana. 

Hace pocas semanas, las inferiores del básquet del "Depo" festejaron dos campeonatos. Ella, la vitalicia número 172, con 87 años, no se lo perdió. "Tuve la satisfacción de ir a verlos hasta Mármol. No soy de viajar, por mi edad, pero fue muy emocionante. Los chicos me agradecieron mucho que fui, hasta uno me regaló su medalla de campeón", relata. 

Todos los partidos que el Deportivo juega de local, Susana está en el mismo lugar de la tribuna, en la hoy bautizada Juan Carlos "Cachi"  Malcorra. "Siempre me siento en el mismo lugar a ver los partidos porque desde allí veo para los ds lados. Ahora tengo una escalerita para subirme, porque con las publicidades nuevas no se puede ver bien desde el primer tablón", reclama, entre risas. 

A pesar de que ya no tiene vínculo con el básquet, su hijo, Horacio, supo deslumbrar a todo el pueblo sanvicentino hace 30 años atrás. Quienes lo vieron jugar sostienen que desequilibraba en todos los partidos. Susana está de acuerdo: "Mi alegría más grande en este club era ver jugar a mi hijo, desde que empezó, hasta los 19 años que se fue a Estados Unidos, era el mejor jugador de todas las selecciones". 

Molinero de Leone también fue la encargada de impulsar la actividad del básquet femenino en la institución. Es que sus hijas, que veían jugar a su hermano, querían hacerlo también. Entonces la madre presentó el pedido ante la comisión directiva. "Me pidieron que trajera 15 chicas para armar un equipito y arrancar con las prácticas. En el lapso de una semana conseguí 35", fanfarronea. 

Cuando su deseo de incorporar el básquet femenino fue tomando forma, ella misma actuó como lavandera, tesorera, y hasta presidenta de la actividad. También durante mucho tiempo se ubicó en la puerta cobrando la entrada a los simpatizantes. "Antes venía mucha más gente a ver los partidos, ahora terminan las primeras dos categorías y los padres se van, es una tristeza que no estén las tribunas llenas", resalta Susana y recorre las gradas con la mirada. Parece que las estuviera viendo llenas, con familias completas compartiendo mates y triples.  

Llenas o vacías, con frío o con calor, peleando el campeonato o luchando por no descender, cada viernes y cada domingo, cuando hay básquet de las categorías infantiles o de la primera, Susana estará en su lugar. "No me importa si ganan o si pierden. Yo los quiero mucho a todos los chicos, son como mis hijos. Este club es todo para mí. Soy una agradecida de todas las cosas lindas que pasé acá", reflexiona y se golpea el pecho.