San Vicente

Utilizan la sangre de los perros para detectar focos de contaminación ambiental

Un grupo de investigadores le sacan muestras de sangre a los canes para conocer los niveles de plomo, porque tienen un nivel de asimilación similar a la de los niños.

Utilizan la sangre de los perros para detectar focos de contaminación ambiental
El Diario Sur

Un grupo de investigadores y trabajadores sociales de la Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR) toma muestras de sangre de perros de la zona para analizarlas y poder detectar focos de contaminación ambiental.

Según explica el veterinario Néstor Fernández -que encabeza el proyecto que recibió una beca del Ministerio de Salud- los perros y los niños asimilan el plomo en la sangre de una forma similar. Y el nivel de plomo que presentan es uno de los factores más indicativos para detectar la contaminación.

"El plomo está presente en muchos desechos industriales y la tierra no puede sacárselo de encima -asegura Fernández-. Los humanos y los perros lo absorben por el aire que respiran o también por el agua. Pero a medida que vamos creciendo, generamos más barreras y nos afecta menos. Por eso los que tienen mayor riesgo son los niños".

Los especialistas demuestran que la contaminación con plomo influye fuertemente en el desarrollo cognitivo y mental de los niños; puede generar problemas neurológicos y de crecimiento. "Lo que genera en los perros todavía no está estudiado", comenta el veterinario.

La idea del proyecto surgió a partir de trabajos similares que se realizaron en México y en Uruguay. En este caso, los equipos de ACUMAR aprovechan los operativos de castración que realizan en barrios de toda la cuenca del Riachuelo, donde, con la autorización de los dueños, toman muestras de los perros que son llevados a la cirugía.

El objetivo que tienen es llegar a más de 400 muestras, distribuidas entre la cuenca alta (la más cercana al Riachuelo), la media y la baja. Hasta ahora, llevan juntadas unas 200, de las que ya analizaron en laboratorio 50.

"Detectamos el caso de un perro de Lanús con alta presencia de plomo en sangre. Justo está en un barrio industrial muy contaminado. Ahora lo que estamos haciendo es analizar a los integrantes de la familia que lo tiene. Y también encontramos otro perro con niveles elevados", comentó Fernández.

Los estudios para analizar la plombemia, tanto en los perros como en los humanos, tienen un alto costo económico. En el caso de ACUMAR, los realizan en el laboratorio del Hospital de Niños de La Plata. "Para hacerlos hay que calibrar una máquina, entonces se hacen en grandes tandas. Por eso todavía tenemos pocos resultados", asegura el veterinario.

La ACUMAR es un ente ambiental controlado por la Nación, la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires, que tiene como misión principal sanear el Riachuelo. Pero también funciona como órgano de control y lleva adelante campañas de salud en todos los municipios en los que tiene presencia, entre ellos San Vicente y Esteban Echeverría.

También hay proyectos para estudiar la sangre de los niños, pero estos se demoran más y son menos prácticos. Los que encabezan la campaña vinculada a los perros confían en que en poco tiempo podrán tener un mapa de los barrios más afectados por la contaminación, y así poder dirigir su trabajo.