Desde anoche que a Matías Flores se le tilda el celular por la cantidad de mensajes con felicitaciones que recibe. El cantante Axel y el conductor Marley fueron algunos de los que le escribieron. Es que el joven de San Vicente de 18 años tuvo una participación destacada en La Voz, el programa estrella de Telefé, y cosechó elogios entre amigos, vecinos, conocidos y nuevos admiradores.

Pero no fue solo su interpretación de Feeling Good, de Michel Bublé, lo que encantó a los jurados (Axel, Soledad Pastorutti, Tini Stoessel y Ricardo Montaner) y al público en general, sino también su historia de superación.
Yo de chico, cuando vivía en Monte Chingolo, tenía sobrepeso y sufrí bullying. Era algo muy tóxico para mi vida. Tenía que descargar por algún lado y empecé a tocar la guitarra. Después, en 2014, nos mudamos a San Vicente y todo cambió, porque acá la gente es distinta, relató Matías ante El Diario Sur. Y agregó: Nadie me criticó más, y con la música pude superar todo eso.
En la participación que se emitió ayer que tuvo picos de 20.5 de rating y fue el programa más visto del día- Matías recibió la invitación de Axel, Soledad Pastorutti y Tini Stoessel para incorporarse a sus equipos y seguir en el programa. Optó por el autor de Celebra la vida. Yo ya sabía que quería ir con Axel porque lo admiro mucho. Pero me sorprendió que se dieran vuelta tres de los cuatro y muy rápido. Eso me generó confianza para cantar liviano, aseguró.
El crédito de zona sur ya pasó a la siguiente etapa del certamen, donde deberá medirse con otros de los talentos del programa. Todo lo que venga de ahora en adelante es un plus. Ya cumplí con lo que quería, que era pasar la audición, comentó.
Matías terminó la secundaria en 2017 y este año arrancó a estudiar publicidad. Pero dio marcha atrás y ya se anotó en la Universidad Nacional del Arte para seguir su sueño de dedicarse a la música. Actualmente canta en la banda local Jersey, junto con Rodrigo Alonso (guitarra), Lucas Alonso (bajo), Taiel Ortiz (guitarra), Pablo Martínez (piano), Brian Valiente (batería) y Davor Gall (teclados). Sus primeros pasos ante el público fueron como intérprete de canciones folklóricas en peñas y bares.








