Santiago Manfredi tiene un año y dos meses. Pero eso no le impidió colgarse su primera medalla como taekwondista después de haber participado de una exhibición en el torneo Open Aepta, que se desarrolló el fin de semana último en San Miguel.
¿Pero cómo es que este niño de San Vicente que todavía usa pañales llegó ese lugar? Santiago es hijo de Ignacio Manfredi, un reconocido profesor de artes marciales a nivel local, que asegura que el chico está presente en su gimnasio desde que tiene seis días.

En videos caseros se puede ver a Santi tirando golpes contra bolsas y colchonetas, con una firmeza digna de un adulto. Hay algunas semanas que me toca cuidarlo toda la tarde cuando yo estoy dando clases en el gimnasio. Él observa y aprende todo, es increíble, yo nunca me puse a enseñarle, comenta su padre. A todos nos sorprende porque ya se pone solo y tira piñas a lo pavote, por eso me permitieron que haga esta exhibición en San Miguel y se lleve su medalla, agrega.

Mi sueño era verlo entrenar en esto que es mi pasión, pero no pensé que iba a ser tan rápido, reconoce Ignacio. Y desecha las posibles críticas por formar desde tan pequeño a su hijo en un deporte relacionado a la violencia: Los chicos que practican artes marciales son los que menos incidentes tienen en la escuela o en la calle, porque descargan todo en el entrenamiento y tienen un espacio para demostrar lo que saben hacer.









