El Concejo Deliberante de San Vicente aprobó esta tarde un proyecto anti pirotecnia que si bien no restringe del todo su uso, pone algunos límites. Según el texto de la ordenanza, que fue sancionado por unanimidad, serán eliminados del distrito los elementos pirotécnicos que superen los 85 decibeles y cuyo efecto sonoro afecta la salud.
Pero en un segundo artículo, los concejales aclaran que queda permitida la pirotecnia que no exceda esos niveles marcados como límite por la ONU, según la norma-. En el tercer punto, establecen que está prohibida la venta de cohetes a menores de 16 años, tal como lo estipula la ley nacional. Y en un cuarto artículo insta al Ejecutivo municipal a realizar una campaña permanente de concientización que se denominará Más luces menos ruido.
El proyecto original Anti-pirotecnia había sido presentado en noviembre de 2017 por el concejal Andrés Lorusso, y era muy diferente al sancionado hoy. Lorusso proponía la prohibición total de cualquier producto pirotécnico que hiciera explosiones, y también establecía multas altas para quienes incumplieran la norma.
En el medio, la empresa Cienfuegos amenazó con avanzar legalmente contra los concejales y el municipio si sancionaban la norma. Y familiares de chicos con TGD, proteccionistas de animales y otros grupos anti-pirotecnia iniciaron una campaña de apoyo al proyecto de Lorusso.
En la Comisión de Hacienda y Legislación, y en la previa de las fiestas de fin de año, los concejales buscaron una suerte de solución salomónica para evitar los supuestos problemas legales y no pagar el costo de cajonear la norma. Pero la nueva ordenanza genera algunas dudas: ¿Cómo hará el municipio para controlar que la pirotecnia que se venda no sobrepase los 85 db?






