San Vicente

"La localización e identificación de los cuerpos en Malvinas es algo reparador"

Lo dijo el referente del centro de ex combatientes local, Ruben Ramírez. 88 de los soldados enterrados en el cementerio de Darwin tendrán su nombre y su apellido.

"La localización e identificación de los cuerpos en Malvinas es algo reparador"
El Diario Sur

"Soldado argentino solo conocido por Dios". Esa escalofriante placa que figura en el cementerio de Darwin, en las Islas Malvinas, para 121 de los caídos en la guerra de 1982 dejará de tener validez. Es que en 2017, tras una gestión del Estado Argentino ante el Reino Unido y organismos internacionales, lograron la localización e identificación de 88 de los cuerpos.

"Creo que esto es reparador para las familias, fundamentalmente para las madres, que tanto sufrieron", le comentó a El Diario Sur el ex combatiente Ruben Ramírez, integrante fundador del Centro de Héroes de Malvinas de San Vicente. "Algunos tuvimos la suerte de venir de la guerra, y otros se quedaron custodiando las islas. Hay muchas madres, de más de 80 años, que todavía siguen esperando sus hijos. La localización de los cuerpos ayuda en ese sentido. Ahora van a estar en el cementerio con sus nombres, como corresponde", agregó el referente.

Para Ramírez y para muchos de los familiares y ex combatientes, el anuncio de que este año comenzarían a identificarse los cuerpos generó desconfianza. "Teníamos miedo de que también quisieran mandar los cuerpos al continente. Y así nos hubiésemos quedado sin el cementerio de Darwin y sin el territorio nuestro y que reivindicamos, que son las islas. Pensábamos que no íbamos a poder volver", explicó Ramírez.

Como los soldados en todos los conflictos, en 1982 los argentinos debían llevar una chapita colgada del cuello donde figurara su nombre, pero por la falta de previsión de las Fuerzas Armadas Argentinas muchos no la tuvieron. Es así que gran cantidad de cuerpos no fueron hallados ni identificados, como el caso del soldado Miguel Arrascaeta, un vecino de Domselaar, recordado por Ramírez.

El proceso de identificación comenzó por la lucha de un soldado conscripto, Julio Aro, quien fundó la ONG No Me Olvides y logró llamar la atención del músico británico Roger Waters, quien le transmitió el tema a la ex Presidenta Cristina Fernández en una visita al país. Entonces el Estado argentino activó su maquinaria y, con la coordinación de la Cruz Roja, el último 18 de junio un equipo de 14 personas aterrizó en Malvinas para trabajar sobre las tumbas de los NN.

Semanas atrás, fueron convocadas por la secretaría de Derechos Humanos de la Nación los familiares de los soldados identificados, a quienes se les informaron las novedades y algunos recibieron pertenencias.

La historia de uno de los héroes locales

Ruben Ramírez pertenece a la clase 1963, es decir que fue de la camada más joven de combatientes en Malvinas. En febrero de 1982 había empezado el servicio militar obligatorio (ante la oposición de su madre pero con la venia de su padre), en el Batallón Logístico N° 9 de Comodoro Rivadavia. Tras la gesta de recuperación del 2 de Abril fueron enviados a las islas, y allí se quedaron hasta el final de la guerra, incluso como prisioneros.

Ahora, el objetivo de Ruben es "malvinizar": contar lo que pasó en el conflicto bélico y reivindicar el derecho argentino sobre las islas. En eso trabajan desde el "Centro de Héroes de Malvinas de San Vicente". "Y nos enfocamos en los más jóvenes, porque ellos son los que tienen el temperamento para seguir con la lucha", asegura ante El Diario Sur.

"Después de la guerra hubo diez años en los que no se podía hablar de Malvinas, se 'desmalvinizó'. A los excombatientes se nos escondía. Y creo que después de 36 años la sociedad cambió su mirada y nos respeta y nos quiere", reflexiona.