Las comisarías de San Vicente y Alejandro Korn están estalladas. De esa forma definió la situación un alto funcionario policial del distrito ante El Diario Sur.
Si bien la problemática de la superpoblación es común a la mayoría de las comisarías bonaerenses, la situación en San Vicente se agravó a partir de la clausura, hace dos meses, de los calabozos de la comisaría de Cañuelas. Fue una decisión del juez de garantías Martín Rizzo a raíz de un intento de fuga ocurrido en esa localidad.
De golpe y porrazo nos trajeron los 16 detenidos que tenían en Cañuelas para repartirlos entre San Vicente y Korn, aseguró otra fuente de la Policía. De esa forma, las dos comisarías quedaron con superpoblación.
Según pudo saber El Diario Sur, en toda la jurisdicción Departamental de San Vicente, solo hay tres comisarías más que pueden alojar detenidos: la de Lobos, la de Brandsen y la de Ranchos, actualmente destinada a mujeres.
En Korn, la capacidad máxima de alojamiento es de 12 personas, y actualmente hay cerca de 20, según una fuente de la comisaría. En San Vicente donde los calabozos son nuevos y tienen aire acondicionado- el tope es de diez personas, pero hay alrededor de 15 detenidos.






