El corralón municipal de San Vicente dejará de funcionar en su histórica ubicación de Irigoyen 50, a metros de la Iglesia, a partir del año que viene, según le anticipó a El Diario Sur el intendente Mauricio Gómez. El proyecto del Ejecutivo es liberar la zona céntrica de la maquinaria vial y los camiones, y crear allí un espacio cultural.
La decisión fue empezar a mudar el corralón porque está en pleno centro y la maquinaria pesada y los camiones no deben circular por el casco urbano. Provisoriamente estamos usando como estacionamiento parte de la terminal y también el Polo Productivo (ubicado entre Illia y Ugarte, en el predio del Ferrocarril), aseguró Gómez. Y agregó que la idea es que el futuro corralón esté cerca del casco urbano y de alguna ruta.
En el Municipio evalúan algunas alternativas, pero hasta ahora la que más fuerza tiene es que los galpones para guardar las maquinarias se ubiquen en un terreno cercano a la avenida Juan Pablo II y al barrio Fincas de San Vicente. Lo importante es tener un espacio que esté a la altura de las circunstancias para que los muchachos puedan trabajar cómodos como se merecen y con todo lo que hace falta para el mantenimiento de los vehículos, apuntó el intendente.

En tanto, dentro de las propiedades de la manzana de la Iglesia, la comuna devolvió esta semana un terreno a los Bomberos Voluntarios, que podrán extender sus estacionamientos para sus vehículos.

En el otro sector, que da a Irigoyen, planean generar un espacio de uso común, como un centro cultural o una sala de convenciones. La idea es gastar lo menos posible, pero que se puedan aprovechar lo que está construido para el uso de los vecinos, sostuvo Gómez.
La decisión de mudar el corralón está relacionada con otro proyecto del Municipio para la zona que rodea la Iglesia: buscarán construir un paseo peatonal sobre los 100 metros de la calle Bolívar laterales a la plaza.









