Beto Morisi es colectivero de la empresa 404 hace más de dos décadas. Pero las cosas en su trabajo cambiaron para mejor hace exactamente un año, cuando rescató a "Tomi", el perro callejero que lo sigue a todos lados y siempre lo espera para darle su compañía.
"Lo encontré lastimado cuando todavía era un cachorro y me lo llevé a casa para curarlo", cuenta a El Diario Sur el chofer de 47 años, que vive a varias cuadras de la terminal de la Empresa de Transporte del Sur, en Guernica. Desde entonces, una vez que el perro se recuperó, lo acompaña cada mañana y cada tarde, al comienzo y al final de su horario laboral, en el recorrido que hace en bicicleta.
"Si pasa una moto u otro perro, él lo defiende, es increíble", agrega Germán, uno de los compañeros. Los choferes comparten toda la mañana con Tomi, que espera en la puerta de la empresa la llegada de Beto. "Sabe que Beto corta al mediodía y ya se pone a dar vueltas por acá. Reconoce el motor de su colectivo", aseguran
Para Beto, la de Tomi no es una compañía más. "Nuestro trabajo es muy estresante, entre el tráfico, la gente que a veces tiene momentos complicados. Entonces llegar y tener una compañía que te espera no es poca cosa", reflexiona.
Así, entre mates y caricias al perro que es el mejor amigo de los choferes, los colectiveros festejaron su día en la región.






