Dos semanas atrás El Diario Sur reflejó en la tapa de su edición impresa que el delito rural estaba creciendo de forma acelerada en San Vicente a la par de la crisis. En particular, la práctica nueva que más llama la atención de las autoridades y de la comunidad es que muchos caballos que se roban son luego faenados para vender su carne en negocios de barrio e incluso en parrillas ruteras.
Esta semana, la Sociedad Rural de San Vicente remitió al intendente Mauricio Gomez una carta en la que le solicitan una mayor atención sobre la problemática del delito rural. También le piden al mandatario local que convoque a los actores involucrados en el tema para diseñar un plan de seguridad rural que tenga como eje fundamental la reducción de las jurisdicciones abarcadas por el Comando de Patrullas Rural, cuya zona de influencia actual llega hasta Quilmes, con más de diez distritos.
Entre las observaciones de la entidad gremial, señalan que suele haber respuestas tardías de la Policía ante los robos, que los elementos que tienen son insuficientes para investigar, que las respuestas judiciales son por demás garantistas y que se le suele dar prioridad política a los delitos en zonas urbanas.
Con ese diagnóstico, le pidieron al Municipio que apunte a crear una patrulla rural local, que se implemente una fiscalía especializada en este tipo de delitos en la zona y que se otorguen partidas presupuestarias de la comuna para aumentar los recursos de la Policía.






