El tradicional tintorero sanvicentino de origen japonés Mario Shinzato murió en la ciudad el sábado último. Tenía 79 años y se encontraba bien de salud, pero sufrió una repentina crisis asmática a la que no sobrevivió, según contó la familia ante El Diario Sur.
Shinzato estuvo al frente durante seis décadas de la tintorería que llevaba su nombre en la esquina de 9 de Julio y Belgrano, en el centro de San Vicente. El negocio fue fundado por sus padres, Seyboku y Harufukuchi Shinzato, que eran inmigrantes japoneses, y él empezó a trabajar en el oficio desde la adolescencia.
Se mantuvo en el local hasta hace cuatro años, cuando su familia decidió cerrar la tintorería para abrir una regalería. Siempre lo acompañó su esposa, Rosa Oshiro.

En el pueblo la noticia de la muerte de Mario se vivió con pesar. Los vecinos lo recuerdan por su carácter pacífico y por su pulcritud para cumplir con sus tareas. En alguna época, todos los trajes de fiesta de la ciudad eran acondicionados por las manos y las herramientas de Shinzato.
Los clientes lo querían mucho. Era muy amigable. Hizo muchos amigos en San Vicente, aseguró su hija, Mariela Shinzato.
El tintorero solía participar de las cenas que organiza el Centro Okinawense Argentino, porque su familia era de esa región de Japón. El sábado iba a ir a un encuentro, pero falleció horas antes.







