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Los Bomberos de San Vicente cumplen hoy 65 años: el festejo y la historia

Esta noche a partir de las 20.30 harán una celebración en el cuartel de la calle San Martín. La asociación fue fundada en 1955.

La Asociación de Bomberos Voluntarios de San Vicente cumple este jueves 9 de enero 65 años de historia. Lo celebrarán desde las 20.30 con un acto en el cuartel central de la calle San Martín en el que estarán bomberos actuales y retirados, dirigentes y familiares para compartir una jornada especial.

La institución cuenta actualmente con unos 80 bomberos –hombres y mujeres-, que se dividen entre el cuartel central, el destacamento de Alejandro Korn y el recientemente creado destacamento de Domselaar. También hay un cuerpo de reserva y una escuela de cadetes con jóvenes en formación que desde niños adquieren los valores bomberiles: sacrificio, valor y abnegación.

El jefe del Cuerpo es Ariel Bondoni. En Alejandro Korn, el titular es Eduardo Behrenz, acompañado por Soledad Barraza. Y la comisión directiva, que se encarga de los temas administrativos y trabaja para generar los recursos económicos para solventar la actividad, es presidida por Norberto Barciocco.

La institución también cuenta con tres brigadas especializadas: en Altura, en Rescate Acuático, y en Materiales Peligrosos.

La historia marca que la Asociación de Bomberos Voluntarios fue constituida un 9 de enero de 1955 y tuvo como pioneros a Aldo Ginocchio, Juan Ginocchio, Coco Caballero, Carlos Gioiosa y Félix Cazorla.

Según el recuerdo de los más antiguos, la iniciativa de formar un plantel de bomberos surgió del entonces Presidente Juan Domingo Perón. "Una vez llegaba Perón al pueblo, y se incendiaba una casa, pero no había bomberos para apagarla. Entonces le ordenó al comisario Fernández que forme un cuerpo de voluntarios. Ahí empezó todo”, le contó el fallecido don Aldo Ginocchio en una entrevista a El Diario Sur en 2016.

El primer espacio físico para los bomberos estaba ubicado en el entonces bar de José Bellanza, donde actualmente está la confitería Clock. Entre cascos de lata, baldes de albañil y un tractor prestado por la municipalidad, apagaban con agua de la laguna los pocos incendios que se producían en aquel tiempo, mayormente en la zona rural.

 

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