Sociedad

El padre Federico de San Vicente cruzó la Cordillera de los Andes a caballo

El cura Federico Piserchia junto a otros 12 jinetes llevaron a cabo la travesía solo con lo indispensable para que la experiencia sea aún más enriquecedora.
lunes, 3 de febrero de 2020 · 16:46

Como el Libertador José de San Martín, el cura de la Parroquia San Vicente Ferrer, Federico Piserchia, realizó la travesía del Cruce de los Andes a caballo. Lo hizo junto a un grupo de 12 jinetes, la mayoría de la zona, que llevaron lo lo justo y necesario para sobrevivir y aprovechar la experiencia al máximo a 2500 metros sobre el nivel del mar. Cruzaron desde Medoza a Chile, siguiendo la ruta del Ejército Patrio.

“La iniciativa surgió de un grupo, integrado por personas de distintos partidos, por amor a la patria y a la gesta de José de San Martín para darnos identidad, pero también como una experiencia de vida, porque te hace valorar realmente las vivencias en la cotidianeidad”, contó el párroco en diálogo con El Diario Sur.

Federico continuó explayándose sobre la travesía y aclaró que no pidieron ni recibieron apoyo de nadie, ya que la consideraron una experiencia personal de cada de uno de los miembros. Sin empresas de por medio nos reunimos durante 6 meses y nos contactamos con baqueanos de la zona de Mendoza que crían caballos”, explicó y añadió: “Llegamos un día antes para ambientarnos un poco, pasamos la noche y a primera hora emprendimos la travesía que se prolongó durante 4 noches y 5 días”.

Como en toda aventura a merced de la naturaleza, el grupo atravesó dificultades, pero pudieron sortearlas sin problemas: “Cosas negativas no hubo, solamente tuvimos un día de mucha lluvia que complicó un poco la noche porque no fuimos con carpas, fue todo muy rudimentario. Teníamos unos toldos para cubrirnos y pasamos la noche con bolsas de dormir bien cubiertos”, aseguró.

El presbítero también afirmó que, si bien avanzaron por terrenos poco seguros, los equinos fueron fundamentales en la travesía: “A los caballos los cuidamos mucho, porque fueron nuestros compañeros en todos los momentos de la travesía y también por el afecto al animal. Fueron indispensables”.

Federico quedó fascinado con la experiencia del cruce de la cordillera y también con el grupo que lo acompaño en la aventura: “La verdad que somos todos muy diferentes, pero nos completamos de la mejor manera y entablamos una excelente relación, a tal punto que planeamos repetir el cruce en los próximos años”, mencionó con alegría.

Para cerrar, el párroco de San Vicente admitió que dicha vivencia lo impulsó a querer animarse a realizar otras aventuras. “Si mis responsabilidades me lo permiten, me gustaría hacer la cabalgata brocheriana en el 2021, en honor al Cura Brochero”, completó.

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