El domingo pasado, el presidente de la Nación Argentina Alberto Fernández hizo una serie de anuncios con el objetivo de evitar la propagación de la pandemia del coronavirus. Una de las más importantes fue la suspensión de clases en todos los niveles escolares.
Esta medida apunta a evitar que los niños sean portadores del Covid-19 y puedan contagiar a sus maestros o directivos. Si bien, los menores permanecerán en sus casas, muchos de los adultos no corren con la misma suerte.
Tal es así que este lunes por la mañana los adultos corrieron contrarreloj para poder organizar lo que sería el cuidado de sus hijos y a su vez llegar a horario a sus respectivos trabajos. La verdad es que nos complicó que la decisión se tome de un día para el otro, porque tenés que estar corriendo de aun lado viendo quien puede cuidar a los nenes, contó Verónica, mamá de alumnos del colegio San José de San Vicente.

Estamos a favor de la suspensión de clases por prevención, pero quizás si lo hacían con unos días de anticipación hubiese sido mejor para los padres en cuanto a la organización. Todavía estamos viendo como hacemos para acomodarnos, agregó Sonia, otra de las mamás que envía a sus hijos a uno de los colegios de Alejandro Korn.
En cuanto a los chicos, pese a que recientemente el gobierno confirmó el lanzamiento de un programa para que puedan estudiar a distancia, por el momento aprovechan el no asistir a clases. Por ahora están en casa jugando con la playstation o viendo la televisión, se distraen pero lo ideal sería que estén en el colegio, completó Sonia.
Lo cierto es que, por lo menos hasta el 31 de marzo los chicos tendrán que aguardar en sus hogares, mientras tanto padres y madres que no podrán quedarse debido a sus trabajos, en muchos casos seguirán haciendo malabares para brindarles el cuidado adecuado.







