Antes de mostraros al "Rey Magnum", vamos a poner un poco de contexto para que puedas valorar el nivel de deformidad que los criadores han forzado en estos pobres animales.
Este es un caballo español. Su perfil es recto desde la altura de los ojos hasta el hocico, una anatomía que le permite respirar con normalidad.

Este es un caballo árabe.

Aunque estos caballos siempre han tenido un perfil más convexo, resulta evidente al mirar fotografías antiguas que los criadores han forzado esta particularidad cada vez más en pro de un criterio estético absurdo.



Este es "El Rey Magnum", la última gran aberración de aquellos que se dedican a llenarse los bolsillos haciendo negocio de la cría de animales, un experimento de carne y hueso que ha indignado a la comunidad veterinaria.
Una publicación compartida de Orrion Farms (@orrionfarms) el 9 de Oct de 2017 a la(s) 9:00 PDT
La responsable de esta pobre monstruosidad es Orion Farms, una empresa "especialista" en la cría de caballos árabes en Ellensburg, en el estado de Washington. Su gerente, Doug Leadley, asegura que "este caballo esta a un paso de llegar a la perfección" y ha contraatacado a quienes lo critican diciendo que "la mayoría de esas personas no crían caballos, participan en muestras o están involucrados en esto. Esa gente no entiende".
Lo que Doug no entiende (o no quiere entender) es lo que esta fisionomía puede suponer para la vida del animal. Tim Greet, especialista equino, dijo a Veterinary Record que considera "todo el asunto increíble"."Los caballos árabes siempre han tenido una cara bastante 'aplastada', pero esto lleva el asunto a un nivel ridículo", dijo.
Según Greet, esta deformidad tiene peores consecuencias para los caballos que la que tiene el morro chato de las razas braquicéfalas como los bulldogs o los carlinos, ya que los caballos no pueden respirar por la boca, solo por la nariz.
Adele Waters, editora de la revista, dijo a The Guardian que todos los profesionales a los que les ha mostrado las fotografías se han quedado en shock, "Mi primera reacción fue pensar, '¿Es esto una imagen hecha por ordenador?'. Muchos veterinarios han tenido una reacción similar. Pero la verdad es que se trata de un caballo real que ha sido criado para cumplir con las demandas de un mercado en concreto al que le gusta esa apariencia en particular. ¿Cómo acabará? ¿Es realmente tan malo para un caballo tener aspecto de caballo y no de dibujo animado?".







