La aplicación nació en Arabia Saudita en el 2016 como una web para que los empleados pudieran hacer comentarios anónimos a sus jefes.
El árabe fundador de este fenómeno, Zain al-Abidin Tawfiq, se dio cuenta rápidamente que no solo los empleados querían dejarle mensajes anónimos a sus jefes, sino que estaba interesados en que amigos, familiares y conocidos pudieran dejárselos a ellos para saber qué piensa, de manera anónima.
A través de la aplicación, se puede dejar cualquier tipo de mensaje a cualquier usuario. El link del perfil se obtendrá después que te registres y lo podés compartir con quien desees. Pese a esto, la polémica se generó porque muchos usuarios pueden utilizarla para hacer bullying a otros.
Si bien el éxito fue interesante, el verdadero motivo por el cual fue furor es que Snapchat e Instagram comenzaron a permitir que se compartan enlaces. Como Sarahah comparte el rango de edad de los usuarios con Snapchat, poco a poco se empezó a viralizar la nueva red social anónima.






