En el video podemos ver que el loro comienza caminando despacio, mirando de lado a lado, como si estuviera evitando que lo vean. Después recupera la compostura y reparte unas sonoras carcajadas que ya quisieran proferir los villanos de Disney despues de confabular sus planes. Tras un breve ápice de cordura, suelta una risa psicóticas que nos conduce a dar un diagnóstico final.
¿Lo ha poseído el diablo?.
Desconocemos quién es el dueño de este loro, pero le pedimos que siga riéndose así y que le abra a su pajarillo un canal de YouTube. Le pedimos también que por su salud haga el favor de mirarse esos pulmones.






