Fayaz Ali Memon nunca olvidará su 21 cumpleaños. El pasado 27 de noviembre, este joven paquistaní acabó envuelto en llamas. Y no precisamente porque la fiesta se calentara demasiado.
Todo fue culpa del pastel. Y, bueno, de un puñado de inconscientes. Cuando Fayaz se disponía a soplar una enorme bengala, sus amigos creyeron que seria buena idea rociarle con serpentinas de espuma en aerosol.
Al entrar en contacto con la bengala, el spray prendió rápidamente, provocando que el fuego engullera al joven. Por fortuna, cuando la nieve artificial se evaporó el fuego remitió.
Fayaz fue trasladado al hospital de manera preventiva, pero no sufrió quemaduras de gravedad.
Ahora, sus amigos han compartido el vídeo del incidente en las redes sociales con el objetivo de concienciar a la gente de que rociar a alguien con un espray inflamable cuando se encuentra cerca de un fuego no es una buena idea.






