Un joven de 27 años fue el protagonista de un insólito crimen en Yucatán, méxico, cuando descubrieron que habría desenterrado desde el cementerio a un amigo fallecido. Según informaron los medios locales, el sujeto solía emborracharse y prometía que rescataría a su compañero, para tenerlo más cerca.
Si bien nadie creía que lo hiciera, cuando la policía fue a la casa de Fernando Guillén por una denuncia policial de agresión familiar se llevó una enorme sorpresa al encontrar en el lugar un cráneo humano con residuos de tierra.
Vecinos del lugar aseguraron que el cadáver desenterrado sería el amigo del joven, a quien quería como a un hermano. Indicaron que cada vez que se encontraba en estado de ebriedad amenazaba con desenterrarlo para sepultarlo en su patio y así tenerlo más cerca y brindar con él.
A pesar de pensar que se trataría de esa persona, gente del sector expresó su preocupación al cementerio, pues creen que el joven podría haberse equivocado y haber profanado otro cadáver.






