Una pescadería de Kuwait, país de Asia, fue clausurada por las autoridades gubernamentales luego de que se descubriera que los propietarios colocaban ojos de plástico en los pescados, para tapar sus verdaderos ojos amarillentos, y de esa forma engañar a los clientes al simular que el alimento era más fresco de lo que realmente estaban vendiendo.
Medios locales publicaron en sus redes sociales imágenes de pescados tanto con los ojos de plástico como en su estado original. Debido a esto, los inspectores del Ministerio de Comercio cerraron el establecimiento al comprobar las condiciones de la mercadería.
La insólita estafa no tardó en viralizarse en las redes, donde las imágenes comenzaron a circular entre los distintos usuarios, acompañándolas con comentarios en repudio del hecho.






