Sin posibilidades de realizar su cena anual solidaria por la pandemia, la Cooperadora del Hospital Ramón Carrillo de San Vicente organiza durante este mes un bono contribución con sorteos para colaborar con el centro de salud local, que atraviesa una situación de especial delicadeza en el marco de la emergencia sanitaria por el coronavirus.
La Cooperadora del Hospital de San Vicente organiza un bono solidario
La institución que colabora con el Ramón Carrillo no podrá realizar su evento de fin de año. En cambio, impulsan un bono contribución en San Vicente
Cada bono tiene un valor de 300 pesos y se participa por once importantes premios que fueron donados por comerciantes de San Vicente. Hay diferentes puntos de venta en el distrito y también integrantes de la Cooperadora que los llevan a domicilio.
Entre los puntos de venta se encuentran comercios como Lácteos Mi Viejo, el supermercado Fabián, la heladería Riviera, el estudio Rizzi Ameztoy y el mayorista de golosinas, en San Vicente; mientras que en Alejandro Korn están las sucursales de Mi Viejo y la panadería La Espiga de Oro. En Domselaar se pueden conseguir bonos en Electricidad Domselaar.
Las cenas solidarias para el aniversario del Hospital de San Vicente se empezaron a hacer en 2017 y desde entonces funcionaron como una importante fuente de recaudación para la cooperadora. Con esa iniciativa juntaron fondos para la compra de un equipo de laparoscopía y un equipo de endoscopía.
Durante la pandemia, los ingresos de la Cooperadora cayeron porque la entidad se vio imposibilitada de mantener el cobro de su cuota mensual, aunque sí crecieron los aportes bancarios de vecinos. “Mucha gente colaboró y eso nos ayudó. Ahora cayeron un poco los aportes”, explicó Carolina Pastorenzi, integrante de la entidad.
El rol de la Cooperadora durante la pandemia estuvo vinculado a la compra de elementos de protección para el personal de salud, que en los primeros meses de la emergencia se conseguían a un alto costo.

