ENTREVISTA

"Nadie en su sano juicio se suicida"

La psicóloga de la Clínica Monte Grande, Licenciada Mariel Pindur, explica que no existe un desencadenante para el suicidio, sino una salud mental "precaria".

¿Un deportista de alto rendimiento tiene más posibilidades de caer en un cuadro de depresión?

Absolutamente. Un deportista que está bajo la presión del éxito y de tener que tener una respuesta y optimización de su rendimiento porque de eso depende su éxito está sumamente expuesto. Acostumbrados también a que tienen un puerto potente y que responde, y cuando se les priva de ese brillo pueden tener ese final.

¿Y esto se puede asociar también a una carrera corta? ¿Como la de un/a modelo o un influencer?

Vemos muchos personajes notorios que han tenido brillo, han sido campeones, o han conseguido premios, pero han armado otra red porque después de un corto plazo se acaba. Cuando se pone que vos sos todo, y sos el campeón y de golpe tu carrera se acaba y te queda un campito con una vaca, el pronóstico es duro.

¿Qué tanto afecta esta idea del triunfador que salva a la familia?

Estadísticamente se ve que muchos llegan desde una situación muy humilde, muy precaria, y ese miembro de la familia que tiene posibilidades de salvar al resto y todos juegan a apostar a que ese hermano lo consiga. Siempre escuchamos historias de una situación muy humilde o precaria donde la gratitud a esa familia que puso el esfuerzo y el apoyo y entonces cuando ese llega hay como demasiada presión para el que está en ese lugar.

¿Cómo puede ayudar la familia de algún joven entusiasta que puede estar leyendo esto?

Acompañándolo y tratando de bajar el nivel de presión. Esto de que tiene que llegar a ser el uno. Vemos todo el tiempo deportistas de alto rendimiento que se quiebran porque no llegan a ganar un partido.

¿Pueden quebrarse hasta llegar al suicidio?

Lo que lleva al suicidio no puede ser una causa. Ni perder un partido ni quedar afuera de un equipo. Lo que lleva al suicidio es una multiplicidad de factores, en una salud mental débil. El problema de la salud mental precaria es que estaba antes y que no fue atendida. El suicidio, para una persona que vivía ese nivel de exigencia, es un alivio. Es una manera de zafar de una vida que le era insoportable.

¿Puede haber una sola razón que lleve al suicidio? ¿Un fracaso deportivo, un desamor, un responsable directo?

Nadie en su sano juicio se suicida. Cuando esto ocurre es el máximo castigo que alguien puede darse a sí mismo. Ante una situación como la que ponés de ejemplo, la puja entre el amor del otro y el amor propio uno puede perder el amor del otro, son cosas que pasan todo el tiempo, pero si el amor propio es suficiente te va a salvar. El otro te quita el amor, es una de las situaciones más desestabilizantes que puede haber, pero entre tanto te queden herramientas tu amor propio te va a salvar. En general no hay una causa, es una multiplicidad de causas donde la persona no puede más.

La mente no le aguanta.

El suicida pone el cuerpo, porque ya no tiene palabras. Generalmente una persona que está sujeta a un análisis o que tiene una terapia vigente no llega a este final. Hay una escucha que antecede. En una persona que toma una decisión fatal, generalmente la angustia que precede es una cuestión silenciada. No hay palabras. Y la libertad de ese peso se la da a sí mismo matándose.

¿Las redes sociales pueden provocar efectos parecidos en personas que no necesariamente compitan en alto rendimiento?

Totalmente. Vivimos en tiempo de gran exhibición y donde parece que las redes sociales son un termómetro de la autoestima. Subo una foto a ver cuantos likes tnego. Esto se convierte en un "brillo narcisista" propio que la persona vive como real. Pero que es tan efímero y tan poco real que se te apaga la luz, te quedás sin internet, y todo eso se acabó. Es algo muy acotado. Por eso afecta a adolescentes, jóvenes y no tan jóvenes. Hay casos de personas que logran armar un negocio y está bien, pero cuando la única ganancia es la caricia que buscas.