Un árbol que lleva más de un siglo en pie, el gran testigo de la historia de Luis Guillón, un vecino ilustre de la ciudad. Se trata de un ejemplar de eucalipto que permanece en la vereda de la estación de trenes, entre las calles Ford y Mendoza, y que permite reconstruir parte de la historia de la localidad.
El eucalipto que guarda la historia de Luis Guillón: está en la estación y ya aparecía en fotos de 1926
El ejemplar de eucalipto está entre las calles Ford y Mendoza, frente a la estación. Según explicó un especialista, el árbol ya aparecía en una fotografía de la época de la fundación de la localidad.
Alberto De Magistris, profesor de Botánica y Ecología de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, explicó que existen registros fotográficos que permiten relacionar al ejemplar con los primeros años de la localidad. A partir de esos testimonios, estiman que el árbol tiene más de 100 años.
“Según los testimonios que recopila el historiador Campomar, se muestra una fotografía de la época de la fundación de Luis Guillón”, contó el especialista durante una recorrida por el lugar.
La referencia corresponde al historiador de Esteban Echeverría, quien había reunido documentación sobre el desarrollo de la localidad y sus principales acontecimientos. Entre esos registros se encuentra una imagen histórica que muestra cómo era el sector donde hoy se encuentra la estación ferroviaria.
La foto de la fundación de Luis Guillón
La fundación de Luis Guillón se remonta a 1926, año en el que también se creó la estación de trenes. Antes de recibir su nombre actual, la parada ferroviaria era conocida como kilómetro 23, una denominación que hacía referencia a su ubicación dentro del recorrido del ferrocarril.
En aquel momento, el paisaje de la zona era muy diferente al actual. De acuerdo con lo que se observa en la fotografía histórica, el lugar estaba rodeado de campo y todavía no tenía las características urbanas que adquiriría con el paso de las décadas. “Esto era campo, por lo que se ve incluso en el testimonio fotográfico era campo”, explicó De Magistris.
La imagen también permite observar que, en el sector donde hoy sobrevive el ejemplar, había una hilera de árboles. Con el paso de los años, los demás desaparecieron, ya sea por la tala o por el propio deterioro de los ejemplares, mientras que uno de ellos permaneció en pie.
“En este lugar donde estamos, que es la vereda de la estación Guillón, del lado de la calle Henry Ford, en la esquina con Mendoza, todavía se encuentra este árbol”, señaló el profesor. Y agregó: “En aquella foto, en aquel momento se veía una hilera, eran varios. De todos esos, obvio, se fueron talando, pudieron haber muerto, y quedó este”.
Detalles sobre el ejemplar
El ejemplar pertenece a la especie identificada científicamente como Eucalyptus globulus, conocida también por sus propiedades medicinales. Se trata de un árbol originario de Australia que fue introducido en distintas regiones del mundo y que puede encontrarse en varios sectores de la provincia de Buenos Aires.
De Magistris aclaró que no es una especie autóctona, pero destacó que su valor histórico hace que sea importante reconocerlo y conservarlo.
“Es una especie que la podemos encontrar en distintos lugares, es una especie que no es autóctona, pero sí reviste importancia como árbol histórico”, explicó.
Además, el especialista señaló que todavía quedan ejemplares añosos de eucalipto en otros puntos de la región. Uno de los lugares donde pueden encontrarse es la Reserva Natural Santa Catalina, mientras que también sobreviven árboles de este tipo en zonas periurbanas y rurales.



