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Un estudio asegura que el salario mínimo vale menos que en 2001

Según un informe elaborado por especialistas de la UBA y el Conicet, el Salario Mínimo, Vital y Móvil acumula una fuerte caída en términos reales.

El poder adquisitivo del salario mínimo en Argentina atraviesa uno de sus momentos más bajos de las últimas décadas. Así lo sostiene un informe elaborado por investigadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Conicet, que concluye que el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) tiene actualmente una capacidad de compra inferior a la que registraba durante la crisis de 2001.

De acuerdo con el estudio, el salario mínimo vigente ronda los $357.800 mensuales y acumuló una pérdida real del 39,3% entre noviembre de 2023 y abril de 2026. Los especialistas sostienen que, para recuperar el poder adquisitivo que tenía originalmente cuando fue concebido, debería ubicarse en una franja de entre $1,5 y $1,8 millones mensuales.

La investigación fue realizada por el Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. Allí se analiza la evolución histórica del salario mínimo desde su creación en 1964 y se compara su capacidad de compra a lo largo de distintos períodos económicos.

Según el informe, el salario mínimo alcanzó su máximo poder adquisitivo en septiembre de 2011. Medido a valores actuales, aquel ingreso equivaldría a más de un millón de pesos mensuales. Desde entonces, el indicador inició una tendencia descendente que atravesó diferentes gobiernos y contextos económicos, hasta llegar a representar apenas un tercio de aquel valor récord.

Los investigadores remarcan que el deterioro no se explica por un único período de gobierno, sino por un proceso prolongado de pérdida de poder adquisitivo. Sin embargo, señalan que la caída se profundizó en los últimos años debido a que los aumentos nominales quedaron por detrás de la inflación en distintos momentos.

Uno de los datos destacados del trabajo es que el salario mínimo acumula diez meses consecutivos de retroceso en términos reales. Esto significa que, aun cuando hubo actualizaciones nominales, los incrementos no alcanzaron para compensar la suba de precios registrada durante ese período.

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La importancia de los indicadores

Aunque actualmente pocos trabajadores formales perciben exactamente el salario mínimo, el indicador sigue teniendo una importancia significativa dentro de la economía argentina. Diversos programas sociales, becas, asignaciones y prestaciones utilizan al SMVM como referencia para definir montos o requisitos de acceso.

Además, algunas jubilaciones mínimas continúan vinculadas por ley a la evolución de este indicador. Por ese motivo, cualquier modificación en el salario mínimo puede tener impacto sobre millones de beneficiarios indirectos.

Los especialistas advierten que el debate sobre el salario mínimo trasciende la situación de quienes efectivamente lo cobran. En su visión, funciona como una referencia para medir el poder adquisitivo de los ingresos más bajos y la capacidad de los trabajadores para acceder a bienes y servicios básicos.

Mientras tanto, el informe señala que la pérdida de poder de compra del salario mínimo se produce en un contexto de desaceleración de la inflación, pero también de dificultades para recomponer los ingresos reales. El estudio concluye que el indicador se encuentra actualmente entre los niveles más bajos registrados en las últimas tres décadas y por debajo de los valores observados durante la crisis económica de comienzos de siglo.

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