Cuando era muy pequeño, su padre se fue de la casa y jamás volvió. En varias ocasiones, lo vio de manera pasajera pero no lo perdonó por los errores que cometió.
Años después, su publicación se viralizó y llegó a manos de personas que le consiguieron un número de teléfono. Cuando marcó, el hombre que atendió era su padre.
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Busca a su padre: "Quiero un abuelo para mis hijos"
La emoción que ambos sintieron los llevó a hablar por horas y horas hasta que decidieron reunirse al día siguiente. Roberto le preparó un asado y compartió con él un momento espectacular.
Sus hijos pudieron conocer a su abuelo, que era su sueño. Actualmente, Antonio Gonzalez tiene 65 años y trabaja vendiendo churros los fines de semana.
Lo único que les faltaba a ambos para estar completos era volver a tenerse. Hoy, son parte de la vida del otro y todo salió como lo esperaban.






