Alte Brown | bicicleta | aislamiento social | Región

Nuevo boom de las bicicletas: cada vez más vecinos las eligen y se disparó la venta

Por el riesgo, las complicaciones para movilizarse y la actividad al aire, son cada vez más utilizadas. Así como aumentó la demanda, también hay más robos.

El aislamiento social obligó a modificar la forma en la que los vecinos hacían sus actividades cotidianas. Una de las que se vio afectada fue el transporte, ya que se establecieron restricciones para circular en toda la región.

Ante esta situación, en la que movilizarse en auto exigía un permiso especial y el transporte público quedó restringido sólo para el uso de trabajadores esenciales, además de implicar riesgo de contagios, muchos se reencontraron con una vieja amiga: la bicicleta.

Según un relevamiento realizado por El Diario Sur en la región, en los últimos meses hubo un notable aumento en las ventas de este tipo de rodados. “Fue un año atípico, por la pandemia el invierno fue como una temporada veraniega”, señaló Gustavo, dueño de una bicicletería de Adrogué.

Los vendedores comenzaron a tener expectativas cuando se fue evidenciando que la situación de aislamiento social no se iba a resolver a la brevedad, y eso finalmente se materializó: desde la Cámara Industrial de la Motocicleta, Bicicleta, Rodados y Afines (CIMBRA), sostienen que este año se triplicó la demanda.

DSC00251.JPG

En esta sintonía, Gustavo afirmó que no sólo hubo un aumento en las ventas, sino que durante los meses invernales llegaron a sufrir desabastecimiento. Esto se debió no sólo a que más personas se volcaron por las bicicletas, sino que el sector estuvo un largo tiempo sin producción por la cuarentena.

A la par de este fenómeno, que sumado a la suba del dólar ayudaron a que se incremente el valor de los rodados nuevos, quienes ya tenían una optaron por acondicionarla. “Muchos la tenían tirada y por la cuarentena, como no trabajan o tienen tiempo, la trajeron para reparar”, contó Marcos, quien se dedica a la reparación de bicicletas también en Almirante Brown.

Los motivos que llevaron a que la gente se reencuentre con este medio de transporte son varios. Uno de ellos es la facilidad que permite para trasladarse, sobre todo a distancias cercanas. Otros aprovecharon las flexibilizaciones para comenzar a salir de sus casas y hacer ejercicio.

Sin embargo, hay algo que preocupa a todos: la inseguridad. Dado que es un vehículo fácil de transportar, se convirtió en un blanco para los delincuentes, que saben que con el aumento de la demanda tienen un mercado fértil para ubicar sus botines. “La mayoría se lleva también candados y lingas, porque si no no la podes dejar en ningún lado porque te la roban”, señaló Marcos.

Embed

Esto también afecta a quienes se dedican a la compra, reparación y venta de bicicletas, ya que deben primero asegurarse que lo que están comprando no sea un elemento robado que permita fomentar más ilícitos.

Pese a esta situación, aún sigue habiendo una demanda importante y los comerciantes esperan que este boom siga creciendo en la región, sobre todo con la llegada de la temporada primavera-verano.

Desde hace años que los expertos en urbanismo y vida en ciudades ponderan las virtudes de la bicicleta, que es ecológica, rápida para trayectos medianos y colabora con la vida sana. También reduce los niveles de estrés. Con la pandemia, cada vez más vecinos que antes preferían otros transportes se vuelcan a este hábito. Y parece que llegó para quedarse.

Dejá tu comentario