El miércoles en el programa “Argenzuela” (C5N), Jorge Rial anunció que a Lizy Tagliani le habían ofrecido la precandidatura junto a Diego Santilli (Juntos por el Cambio) para ser intendenta de Almirante Brown, distrito del cuál es oriunda. Ese mismo día, la conductora desmintió los rumores. Ayer fue invitada a participar del programa y, frente a las preguntas de los periodistas, aclaró que no cree tener “el temperamento ni la capacidad intelectual para esas cosas”.
El insólito discurso político de Lizy Tagliani y su desmentida a la candidatura en Almirante Brown
Lizy Tagliani explicó ayer en el programa "Argenzuela" por qué no se siente preparada para afrontar un cargo político.
“Lo mío es la televisión, hacer reír, el teatro, la peluquería”, expresó Lizy y agregó que para ella “la política es el destino de la gente” y no se siente capaz de tomar esa responsabilidad. “Yo quiero poder hacer lo que quiera, con quien quiera, donde quiera”, explicó.
Otro de sus argumentos para no estar involucrada en la política es que nunca sabe quiénes son los políticos. “A Diego y a Larreta los conozco, pero porque son re conocidos”, dijo la conductora. En este sentido, también habló sobre su experiencia en una peluquería de Recoleta donde conoció a varios políticos, pero aclaró que ni siquiera en ese entonces se vinculó “desde ese lado”.
“Adrogué es parte de mi vida y me gustaría hacer cosas personales: ir a mi colegio, a un comedor; pero no desde lo político”, explicó Lizy. Además, también aclaró que no cuenta actualmente con un domicilio en Brown, a pesar de haber vivido ahí por más de 40 años, y, según comentó, para ser candidata es requisito tener al menos dos años de residencia.
EL HUMOR SIEMPRE PRESENTE
Como en toda oportunidad, Lizy también sobrellevó los rumores con humor. En su cuenta de Instragram publicó una foto de ella acompañada por la frase “en campaña”, en la cual también escribió que, desde su opinión, para tener un cargo político no alcanza con “ser buena o querida”.
Además, también publicó un video en el que se la ve desde un balcón imitando dar un discurso político, pero con una particularidad: no hay nadie en el público.

