Estefanía Zalazar, vecina de Adrogué, volvió de la India junto a su hijo Nicolás, quien tiene parálisis cerebral mixta y síndrome de West. Después de permanecer 40 días allí para realizar un tratamiento, contó que el niño regresó sin convulsiones y con nuevas habilidades que antes no había desarrollado.
Nico, el bebé de Adrogué con parálisis cerebral, volvió de la India: "El cambio es impresionante"
Nicolás, vecino de Adrogué, tiene parálisis cerebral mixta y síndrome de West. Después de 40 días en India, su mamá contó los avances y cómo seguirá el proceso.
Durante la estadía, Nicolás completó la primera de las tres etapas del tratamiento con Cytotron, que busca regenerar conexiones neuronales. Fueron 28 días de sesiones ambulatorias, de una hora por día. Antes del viaje tenía alrededor de 40 convulsiones diarias y ahora, según relató su madre, regresó sin ninguna.
Otro de los cambios fue la medicación debido a que pasó de tomar alrededor de nueve remedios por día a cinco, además de una reducción en las dosis. También comenzó a sentarse con apoyo, algo que nunca había logrado hacer. “Él, de ser un bebé que no hacía absolutamente nada, ahora hace un montón de cosas”, contó Estefanía.
De esta manera, explicó que está más conectado, se ríe, descubrió su voz y permanece más despierto: "El cambio es impresionante. Ahora quiere estar todo el tiempo haciendo fuerza para sentarse y está mucho más despierto". Asimismo, agregó que sumó ocho dientes nuevos y su sistema digestivo comenzó a funcionar con mayor regularidad: "Estamos todos muy felices porque el cambio se nota muchísimo".
Los estudios y la continuidad del tratamiento en la India
Durante el viaje también le realizaron distintos estudios, entre ellos una resonancia magnética, para conocer con mayor detalle el daño cerebral. “Nos explicaron que el daño era muy grande y que la parte que maneja las cuatro extremidades está completamente desconectada”, relató.
El tratamiento contempla tres etapas de 28 días, separadas por intervalos de tres meses. La próxima está prevista para los primeros días de enero y la última para abril. “Me dijeron que de acá a dos años no va a tener más ataques de epilepsia y no va a tener más la sonda”, concluyó.


