Lorenzo Sassi, el joven de 19 años de Burzaco que se volvió viral en redes sociales por vender pizzas caseras en la puerta de su casa, denunció en las últimas horas haber sido víctima de una estafa por casi dos millones de pesos. Según contó ante El Diario Sur, el hecho ocurrió cuando intentó comprar una amasadora para aumentar la capacidad de producción de su emprendimiento gastronómico.
El joven de Burzaco que vende pizzas y se hizo viral denunció que lo estafaron por casi 2 millones de pesos
El joven de Burzaco aseguró que transfirió todos sus ahorros para comprar una amasadora en Marketplace y luego fue bloqueado por los supuestos vendedores.
“Antes hacía 18 pizzas por día. Un montón de días me quedaban. Me acuerdo de un jueves que salí a vender, vendí dos y me quedaron 16 pizzas. No sabía dónde meterlas. Hoy la gente me sigue pidiendo y no llego, no doy abasto con la producción”, relató. De esta manera, explicó que esa situación lo impulsó a buscar una máquina de mayor tamaño para agilizar el trabajo diario: “La amasadora me estaba quedando chica. Además no amasa muy bien y hay que darle un trabajo manual. Necesitaba algo más grande”.
De acuerdo a lo que expresó, el producto que llamó su atención apareció en Facebook Marketplace: “Me pasaron un WhatsApp. Estaba muy armado, tenía un catálogo extenso, aparecía el nombre y la dirección. Busqué todo y se veía confiable. Nunca pensé que podían estar haciéndose pasar por el local”.
"Me borraron todos los mensajes y me bloquearon"
En ese sentido, los supuestos vendedores le solicitaron una seña para reservar el equipo. Más tarde, mientras amigos suyos se dirigían al lugar para retirarlo, completó el total de la transferencia. “Hasta 5 minutos antes ellos me seguían respondiendo y como tenía que ponerme a trabajar terminé de pasar los 30 mil para completar $1.800.000. Después me borraron todos los mensajes, me bloquearon y cuando los chicos llegaron les dijeron que no eran ellos”.
El apoyo de los clientes al pizzero de Burzaco
Pese al golpe económico, Lorenzo aseguró que la actividad continúa y que sigue buscando una alternativa para resolver las limitaciones productivas. “El emprendimiento por suerte sigue bien. Seguimos en Humberto Primo y Montiel. Estoy buscando otra máquina porque sigo con el mismo problema. Realmente la necesitaba para aumentar el volumen de trabajo. Me costó mucho conseguir la plata".
Por último, destacó el acompañamiento que recibió de quienes conocen su historia: “La gente me mandó mensajes. Lo agradecí mucho porque ayudó en lo anímico. Detrás de esa plata había muchas horas trabajadas, mucho esfuerzo y muchos días de trabajo. Que la gente me haya acompañado de esa manera me ayudó a seguir adelante y a levantarme rápido”.
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