Bruno Coronel, vecino de Burzaco, vendió pan casero y cortó el pasto en los últimos años para cumplir su sueño de viajar al Mundial y seguir de cerca a la Selección Argentina, que buscará defender el título obtenido en 2022. En ese marco, aseguró ante El Diario Sur que "es un sueño hecho realidad", a pesar de aún no tener entradas para los partidos.
De vender pan y cortar el pasto en Burzaco a llegar al Mundial: "Es un sueño cumplido"
Bruno Coronel tiene 21 años, vive en Burzaco y contó a El Diario Sur cómo juntó el dinero durante años para viajar a Estados Unidos y vivir el Mundial.
“No caigo de todo lo que estoy logrando. Nunca había salido del país y hoy estoy acá”, contó desde Miami Beach, donde ya vive el clima mundialista. “Es un sueño hablar con gente de otros lugares, estar en otras ciudades y ver todo lo que se está generando”, agregó.
Según explicó, la decisión de ir a la Copa del Mundo nació cuando finalizó la edición de Qatar, pero tomó fuerza en enero de este año, durante una conversación familiar: “Le dije a mi mamá: ‘¿Yo puedo ir a Estados Unidos?’. Era una idea loca, pero pensé: si otros pueden, ¿por qué yo no?”.
En ese sentido, él ya venía trabajando desde la pandemia con la venta de pan casero, rosquitas y otros productos elaborados en su casa. “Mi mamá es una crack cocinando. Mis viejos son de Tucumán y eso siempre estuvo presente. Cuando empezó todo, yo era el que salía a repartir y vender”, recordó.
Además de las ventas, el vecino del barrio El Gaucho de Burzaco trabajó cortando el pasto, haciendo mudanzas y cualquier tarea que apareciera. “Cuando había poca plata, con mi viejo salíamos a hacer changas. Todo sumaba para el viaje”, dijo. También tomó una decisión que todavía recuerda con emoción:. “Tuve que vender parte de mi colección de camisetas de fútbol. Ahí sentí el verdadero dolor. Las publicaba y pensaba: ‘Ojalá no me escriba nadie’. Pero sabía que era parte del sacrificio”.
"Todavía no caigo"
Ya instalado en Miami desde hace un tiempo, aseguró que hay momentos en los que recién toma dimensión de lo que consiguió: “A veces llega la noche y uno lagrimea. Miro para atrás y pienso de dónde venimos. Los sueños se construyen desde abajo y cuesta mucho llegar". De esta manera, indicó: "La felicidad se me nota en la cara. Todavía no caigo, pero sé que estoy viviendo algo que soñé muchísimo”.
Viajará a Kansas y Dallas para seguir a Argentina
Aunque todavía no consiguió entradas para los partidos, el joven de 21 años dijo que aún mantiene intacta su ilusión de estar en algún partido de la "Albiceleste": "Sería una locura". En ese marco, ya tiene previsto viajar a las ciudades de Kansas y Dallas para seguir de cerca al equipo en la fase de grupos.
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