A los 24 años, Matías Franco, peluquero de El Jagüel, se propuso realizar 365 cortes y peinados exóticos a lo largo de un año: uno por día. Para llevar adelante el desafío, buscará perfeccionar sus técnicas con la ayuda de otros especialistas del rubro, con quienes compartirá jornadas de aprendizaje y capacitación. Además, documentará todo el proceso para mostrar su evolución profesional, desde las prácticas y los errores hasta los resultados de cada trabajo.
Matías trabaja como peluquero desde los 15 años y ya acumula nueve años de experiencia. Después de varios años de trabajo, sintió que necesitaba un cambio para seguir creciendo. Aunque estaba conforme con el nivel que había alcanzado, identificó dos cuestiones que quería mejorar: la creación de contenido para redes sociales y su propio desarrollo profesional.
"Sentía como que estaba estancado en lo que es mi nivel profesional", explicó Matías durante el segundo día del desafío, en diálogo con El Diario Sur desde Barbers Studio, una de las peluquerías en las que trabaja, ubicada en El Ceibo 29, en El Jagüel. A partir de esa inquietud, comenzó a pensar en un proyecto que le permitiera mejorar tanto en la creación de contenido como en su desarrollo profesional y, al mismo tiempo, compartir con otras personas su camino de aprendizaje.

El desafío de 365 días
La propuesta consiste en dedicar 52 semanas a perfeccionarse en distintas áreas vinculadas con la peluquería y la producción de trabajos estéticos. Cada semana estará enfocada en una especialidad y contará con la participación de profesionales que se destaquen en ese campo.
La primera etapa está dedicada a los cortes de cabello corto. Para eso, Matías se reunió con Ezequiel, un peluquero especializado en cortes degradados o fade, quien le enseña técnicas y procedimientos específicos de ese estilo.
La dinámica se repetirá durante el año: convocar a especialistas, aprender de su experiencia y poner en práctica los conocimientos adquiridos. De esta manera, el proyecto no se limita a mostrar los resultados finales de los cortes, sino que busca registrar también el proceso de formación.
En la presentación del desafío, Matías explicó que quiere salir de su zona de confort y trabajar sobre técnicas que todavía le generan dificultades. Entre sus objetivos aparecen el perfeccionamiento en cortes y color, pero también el aprendizaje de permanente, visajismo y maquillaje.

Otro de los ejes del desafío será mostrar aquello que habitualmente queda fuera de las publicaciones en redes sociales. En sus videos, anticipó que compartirá las horas de práctica, los errores, las frustraciones y las correcciones que forman parte del aprendizaje.
"Quiero entender todo lo que hay detrás de un trabajo excelente, desde la primera idea hasta el resultado final", expresó en el video con el que presentó la iniciativa.
La invitación de Matías a otros peluqueros y profesionales
Uno de los objetivos que Matías destacó especialmente es que el crecimiento no sea individual. Por eso, invitó a peluqueros, peluqueras y profesionales de otras disciplinas a sumarse al proyecto, compartir sus conocimientos y acercarle consejos para mejorar su trabajo.
La idea es generar encuentros y conversaciones que puedan aportar nuevas herramientas a su formación. Según explicó, incluso una corrección o una charla pueden modificar la manera de trabajar y abrir nuevas posibilidades de aprendizaje.
El peluquero reconoció que todavía no sabe cuál será el resultado al finalizar el año, pero aseguró que quiere aprovechar la oportunidad para descubrir hasta dónde puede llegar profesionalmente.
"Este es el día 1, tengo 52 semanas, un año hasta ver hasta dónde puedo llegar", planteó al presentar el desafío.
Así, Matías Franco comenzó un recorrido de aprendizaje desde El Jagüel que buscará mostrar no solamente su evolución como peluquero, sino también el trabajo, la práctica y los intercambios que hay detrás de cada nuevo conocimiento.







