Mi Refugio nace en 1964, de la mano de Carlos Peisajovich, quien decidió trasladar la idea de "country de Punta del Este al sur de la provincia de Buenos Aires. Peisajovich buscaba un lugar donde se pudiera crear la perfecta combinación de espacios recreativos y lugares habitacionales. De hecho, Mi Refugio comenzó siendo más un club de la comunidad judía, que un lugar destinado a vivir.
Canning |
Mi Refugio: Creamos un tejido social donde la gente crezca en armonía
Con más de medio siglo de historia, fue el primer country en instalarse en Canning con el objetivo de ser un centro recreativo para la comunidad judía.
21 de junio de 2017 - 09:56
"Empezó un grupo de gente a venir, a hacer sus asaditos, no había casas todavía. Se construyó una canchita de fútbol, un gimnasio, un vestuario, una pileta. Empezó primero el desarrollo socio recreativo, que la instalación de las casas, relata el director ejecutivo de Mi Refugio, Gustavo Korovsky.
Y así el country fue creciendo y obligando a que sus alrededores fueran creciendo junto con él. Como consecuencia, la calle Sargento Cabral debió ser asfaltada y el lugar comenzó a rodearse de countries. Hoy, Mi Refugio está habitado por más 300 familias, que disfrutan sus fines de semana en Canning.
¿Cómo está organizado?
El lugar, a diferencia de otros barrios, se encuentra altamente estructurado. Este es administrado por un Consejo y varias subcomisiones, que se encuentran conformadas por copropietarios del country. Estas organizaciones son las encargadas de tomar las decisiones que luego serán llevadas a cabo por los empleados y profesionales que conforman Mi Refugio.
"Se toman en consenso del área directiva, por propuesta de las subcomisiones y en ese ida y vuelta constante hay un lineamiento fijado por la comisión directiva y las subcomisiones trabajan sobre ese lineamiento para cada una de las actividades, explica Korovsky.
Además, cada actividad que se realiza tiene una comisión que es coordinada por vecinos del lugar y profesionales en el área.
"La gente que llega a Mi Refugio busca un espacio comunitario, donde se desarrollen propuestas que permitan el enriquecimiento del tejido social. Nosotros tenemos un desarrollo deportivo enorme, pero lo más importante es que los que hagan esa actividad vayan conociéndose, haciéndose amigos. Creamos un tejido social donde la gente crezca en armonía, explica.

