“A 25 minutos del Obelisco”, ese fue el slogan que utilizaron los desarrolladores del country Echeverría del Lago para conseguir a sus primeros compradores de lotes a finales de los años 90, cuando la región de Canning empezaba a tener su segunda oleada de countries nuevos después de los primeros que habían llegado tiempo atrás.
Echeverría del lago: un barrio con 20 años de historia en el que siguen apostando a la comunidad
Ubicado sobre Boulevard Dupuy, tiene 314 lotes, habitados en un 90%. Sus vecinos dicen que no quieren perder la esencia de "barrio clásico" y apuntan a mantener fuertes los lazos sociales entre toda la comunidad de Echeverría del Lago.
Por ese entonces, el desarrollador comercializaba los lotes por el sistema "housing" o "llave en mano" y los compradores tenían que elegir la ubicación del lote de acuerdo a la fecha en que querían mudarse, porque las calles se abrían a medida que el barrio crecía desde la entrada hacia el fondo, así como también el modelo de casa entre los 8 disponibles en el country de Canning.
Hoy ya pasaron 21 años desde que el country Echeverría del Lago comenzó a ser habitado. En el medio hubo un notable crecimiento que llevó a que cuente con 314 lotes, habitados en un 90%, y amenities que lo convierten en uno de los countries más confortantes de la ciudad. Sin embargo, pese a todas las comodidades y la privacidad, Echeverría del Lago se destaca por no perder su esencia de “barrio tradicional” en medio de la ciudad de Canning.
“Profundizamos mucho en la convivencia tratando de ser siempre solidarios con los vecinos, como pasaba antes en los barrios y lo vimos reflejado durante toda la cuarentena. Muchos fueron perdiendo eso, pero acá no sucedió”, sostuvo Leonardo Gomila, presidente del country de Canning desde hace 7 años junto a su comisión.
A su vez, Gomila mencionó uno de los puntos que destaca al country y que se logró gracias a su crecimiento. “Tenemos toda la parte deportiva incluida en expensas, aprobada por los vecinos en 2 asambleas”, afirmó y completó: “Entonces todos pueden usar el gimnasio y acceder a los deportes en los cuales siempre tuvimos buenos resultados, tanto en ADCC como individualmente”.
Pionera en Echeverría del Lago
Nancy Musumano llegó al country de Canning en marzo de 1999, siendo la segunda compradora de un lote y la octava en mudarse. La mujer de 53 años cambió completamente su vida en Capital Federal para aventurarse en un predio que por ese entonces era una plantación de eucaliptus en Canning. “El barrio terminaba literalmente en la esquina de nuestra casa ya que por allí pasaba el alambrado. Todos los vecinos nos conocíamos y nos reuníamos habitualmente, el gas provenía de "chanchas" en el fondo del barrio, teníamos pozos ciegos, las calles eran de tierra en su mayoría y todas las mañanas desfilaban vacas lecheras por enfrente del perímetro en su rutina de pastoreo, lideradas por la vaca que portaba el cencerro”, recordó con nostalgia sobre los inicios en Echeverría del Lago.
Eran tiempos de nula conectividad virtual y mucha comunicación entre los vecinos, que suplía las necesidades materiales ocasionales como también las afectivas. “La mayoría teníamos nuestras familias y amigos lejos. Por eso, tuvimos navidades y fiestas con vecinos transformados en reyes magos, que traían golosinas y las repartían por el barrio en una ruidosa autobomba”, contó y tras 21 años de convivencia aseguró: “Si tuviera que volver a elegir a Echeverría del Lago para vivir, ni lo dudaría”.
La vida social como principal atractivo del country
Hugo Silva arribó al country de Canning hace 20 años atrás y con los años descubrió que era su lugar en el mundo. “Una de las cosas más lindas que tiene Echeverría del Lago es la de poder hacer amigos y compartir los deportes”, reconoció. “Los asados de fútbol, así como también la cena de los 20 años realizada en 2019, son momentos que recordaré siempre. He visto crecer a muchos chicos y fue muy emotivo”, completó emocionado.
Leonardo Gomila – Presidente de Echeverría del Lago
“Una vez a un guardia se le incendió la casa y perdió todo. En un mes, entre todos los vecinos le consiguieron lo necesario para ayudarlo a salir adelante”.






