Lluvia, frio, calor y ahora el coronavirus son las distintas etapas que deben atravesar los guardias de seguridad que prestan servicios en los ingresos de los countries de Canning. A veces en buenas condiciones otras no tanto, pero siempre firmes al pie del cañón siendo los encargados de que todo transcurra con normalidad dentro de los countries.
Por esta razón, son uno de los tantos rubros que no tienen descanso y que hacen honor al nombre del Día del Trabajador. “Desde hace más de 10 años voy rotando entre los countries Terralagos, San Eliseo y Saint Thomas de Canning. En esta fecha nos toca trabajar, pero recibimos un incentivo económico como recompensa”, expresó Andrés Spina, guardia de seguridad oriundo de Ezeiza.
“Los vecinos de los countries siempre se acuerdan de saludarnos con una sonrisa y las charlas con ellos nos ayudan a que las horas transcurran más rápido para volver a casa”, completó el guardia de seguridad de 39 años. La labor de los empleados de seguridad parece sencilla, pero no lo es ya que son los primeros en resolver las inquietudes de los vecinos.
Sin embargo, detrás de su dedicación laboral en la seguridad de los countries y la energía positiva que le transmite a los vecinos, Andrés esconde una delicada historia de vida de la cual trata de separarse cuando se viste con su uniforme de trabajo. Su hijo Uriel padece de Mielomeningocele, una patología que surge cuando la médula espinal de un bebé no logra desarrollarse o cerrarse correctamente durante la gestación, por lo cual desde entonces ha pasado por más de 8 cirugías como parte de su tratamiento.
“No se trata de ser fuertes, se trata de tener la voluntad para seguir. Mi hijo con sus 8 cirugías encima es parte de lo que soy”, reveló Andrés y continuó refiriéndose a la manera de afrontar el día el día en esta situación. “Reír todo el tiempo e intentar ir por un día mas no importa como suceda, pero siempre juntos en familia. Todo depende de la voluntad que le pongamos al abrir los ojos”, aconsejó.
Para concluir agradeció todas las colaboraciones que ha recibido a lo largo de los años de parte de la comunidad countrista de Canning, amigos y familia, así como también deseó un “excelente Día del Trabajador para todos los luchadores de la vida”. “Todos colaboran con su granito de arena y eso lo hace todo más llevadero. No se trata de ser fuertes se trata de tener la voluntad para seguir”, completó.


