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A diez años de la tragedia del colegio Ecos

Una década después del accidente, la Corte Suprema santafecina prescribió la causa. Ahora, presentaron un recurso ante la Suprema Corte. El recuerdo de Sergio Kohen, vecino de Canning y padre de Nicolás, una de las víctimas.

A diez años de la tragedia del colegio Ecos
El Diario Sur

 Pasó una década desde la noche del 8 de octubrecuando, en la ruta nacional N° 11, en Santa Fe, un camionero alcoholizado sedesvió de su carril y, a contramano, chocó contra el ómnibus en el que alumnosy docentes del colegio porteño Ecos volvían de entregar donaciones en una escuelarural de Chaco. Murieron nueve estudiantes, una docente, el chofer del camión ysu acompañante.

 A pesar de la tragedia, aún la ruta sigue siendo unade las más peligrosas de la provincia. Según publicó el diario La Nación, el año pasado murieron 595 personas enaccidentes de tránsito en Santa Fe. La ruta 11 concentró la mayor cantidad entoda la provincia. De hecho, allí se produjo el 11% de las muertes. Según elObservatorio Vial, 67 personas fallecieron en choques en esa vía y 48, en laruta 34.

Luego de la tragedia, los familiares de las víctimasse agruparon en la ONG Conduciendo a Conciencia y cada octubre organizan unfestival para homenajearlas, recaudar donaciones y reclamar justicia. El deeste año fue especial, no sólo porque se hará por primera vez en el CCK, sinoporque, hace un mes, la Corte Suprema provincial declaró la prescripción de lacausa.

"Seguimos caminando por el mismo rumbo, de lamano de los que nos alientan y toman esta lucha como propia", Alba Saenz,madre de Federico, una de las víctimas. Para los familiares es inobjetable queel principal responsable fue Ángel Soto, el conductor del camión, que iba alvolante borracho y en zigzag.

Durante estos años, la Justicia investigó si OscarAtamañuk, el conductor del ómnibus de la empresa Godoy, en el que viajaban loschicos y la docente, circulaba a una velocidad mayor a la permitida y si lamaniobra que hizo para evitar la colisión contribuyó o no a magnificar latragedia. Hubo tres sentencias, muchas de ellas lo consideraban responsable.Ninguna quedó firme. Irregularidades judiciales llevaron la causa dos veces afojas cero.

Carlos Ecker, uno de los familiares de las víctimasde la tragedia y miembro de la ONG Conduciendo a Conciencia, sostiene: "Laruta está igual que hace 10 años, sin banquinas. Eso y la inconciencia dealgunos conductores hace que no haya cambios estadísticos".

Hoy la única esperanza de los familiares es que elmáximo tribunal del país se pronuncie sobre la decisión de la Cortesantafecina. Sucede que hacia fines deagosto, el fiscal apeló ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación la prescripción del caso. Se trata de CarlosStegmayer, de Santa Fe. Aseguró que la causa todavía no está cerrada. Para lajusticia provincial, en cambio, ya prescribió.Stegmayer había explicado a Télam que la Cámara de Apelaciones deRafaela agotó todos los recursos para que "la causa continúe viva", yque "si bien la causa está prescripta, no es cierto que el tema no sepuede tratar".

En esesentido, Stegmayer afirmó: "Le debemos a los familiares de las víctimasagotar todos los recursos disponibles para que la causa continúe y hayasentencia, ya que por el funcionamiento del antiguo sistema judicial en laprovincia, los familiares no pudieron en ese entonces presentarse comoquerellantes en la causa, y entonces todo queda en manos de los actores delpoder judicial". Y concluyó: "es imposible predecir en cuánto tiempose expedirá" la Corte.

La palabra de Sergio Kohen, el padre de Nicolás. "La causa está en la Corte Suprema de Justicia, luego de que presentaran un recurso de queja, y es la última instancia que uno puede tener. Estamos hablando de que hubo una serie de problemas que se generaron por una incorreción de la propia Justicia, pero en la Justicia de este país no hay mucha expectativa, como siempre, pero ojalá que esto tenga algún tipo de cambio. A diez años de la tragedia, la reflexión que hacemos es que, lamentablemente, la mayoría de las cosas que nosotros pedimos a través del petitorio inicial siguen sin cumplirse, como el tema de la Justicia, la educación, infraestructura vial y los horarios de descanso de los choferes. Todo sigue igual. Incluso, el conductor del micro sigue manejando, es remisero. Eso es un problema y nos genera mucha desazón”.

Miles de personas conmemoraronel aniversario en el CCK. Familiares y amigos de la ONG Conduciendo a Concienciarealizaron un festival solidario y gratuito en el CentroCultural Kirchner ayer, fecha en la que se cumplierondiez años de la tragedia del colegio. La apertura delevento ocurrió al mediodía, mientras que las 14, con unacapacidad de máxima de 1700 personas, los concurrentesse dieron cita en la Sala La Ballena con un espectáculoinfantil a cargo de Mariana Baggio y Los Raviolis.En el segundo turno, a la 17, se presentaron León Giego yLos Tipitos, y para el cierre, después de las 20, fue el turnode Los Auténticos Decadentes y Los Pericos.Sucede que para asistir, las entradas se reservaron durantelos días previos al evento ingresando al sitio www.cck.gob.ar,que luego fueron retiradas con DNI en mano. Se entregaronhasta dos por persona, a cambio de un pack de alimentos.