MASACRE EN USA

Orlando: El atacante era guardia de seguridad de un country

Omar Mateen, el autor del homicidio de 49 personas en un bar gay de la Florida, trabajaba como guardia de seguridad en un country de Orlando. Había sido rechazado de la policía y ya había sido investigado por extremismo.

Orlando: El atacante era guardia de seguridad de un country
El Diario Sur

Esta semana, el mundo entero volvió a entrar en estado deshock ante un nuevo ataque masivo contra la población civil, perpetrado por unatacante solitario leal a la agrupación terrorista ISIS. Armado con un rifle deasalto AR-15, el estadounidense descendiente de afganos Omar Mateen abrió fuegoen el boliche gay Pulse, matando a 49 personas antes de ser abatido por lapolicía, en lo que se convirtió en el mayor ataque en territorio norteamericanodesde el 9-11.

Tras divulgarse la identidad de Mateen, salieron a la luzdiversos datos que reconstruyen el perfil del atacante. Principalmente, elhecho de que el arma había sido adquirida de manera legal –reabriendo un debatesiempre vigente en los Estados Unidos-, y dos datos puntuales: que había sidorechazado en su intento de unirse a la policía de la Florida, y que ya habíaestado en el radar del FBI por sus conexiones con el extremismo islámico.

Otro dato que tuvo particular resonancia es que el hombre de29 años de edad había trabajado como guardia de seguridad en un barrio privadode la localidad de St. Lucille, cercana a Orlando. Una vez conocidos losdetalles del hecho, cientos de residentes del PGA Village se convocaron en lasede del gobierno local para manifestarse en contra de la compañía de seguridad–la británica GS4- y para reclamar un control más estricto sobre el historialdel personal contratado para la vigilancia en las "gated communities”, elequivalente norteamericano a un barrio privado.

"Lo más importante ahora es intentar hacer un control dedaños”, manifestó Tom Lesko, uno de los propietarios del PGA Village. "El hechode que haya sido contratado y haya estado trabajando en la seguridad de nuestrobarrio a pesar de haber sido investigado por el FBI y de haber sido echado dela policía levantó una alarma entre muchos de los residentes”, agregó.

De parte de la compañía de seguridad, explicaron que sehabía sometido a Omar Mateen a un chequeo de antecedentes al momento de sercontratado por primera vez, en el 2007. En aquella ocasión, según indicaron, noencontraron nada que le impidiese tomar el trabajo. Su aplicación rechazada dela policía fue tenida en cuenta no como un factor desfavorable, ya que noconstaba en ella que el rechazo haya sido a causa de algún hallazgo de partedel gobierno.

"Que la compañía diga que está tan sorprendida comonosotros, no significa un alivio sino todo lo contrario”, expresó Lesko. Lamayoría de los vecinos, que conocían bien a Mateen, no dudaron en describirlo comoun hombre amable y respetuoso. Sus compañeros, sin embargo, ya habían expresadoquejas respecto a los comentarios xenófobos y las amenazas de quien terminaríacometiendo una de las mayores masacres de la historia de los Estados Unidos.

EL MARCO LEGAL ARGENTINO

El caso del atacante de Orlando despertó alarma entre losresidentes de barrios privados de los Estados Unidos respecto a la idoneidad dequienes trabajan como guardias de seguridad contratados por compañías privadas.La legislación norteamericana no es clara al respecto, y el hecho de que OmarMateen haya pasado los filtros de contratación de la empresa G4S y haya sidopuesto a trabajar –aún con el antecedente de haber sido rechazado en suaplicación para formar parte de la policía y habiendo sido sujeto deinvestigaciones de parte del FBI por sus vínculos con el extremismo islámico-encendió el debate.

En la Provincia de Buenos Aires, la Ley 12.297 de SeguridadPrivada dicta en su tercer capítulo una serie de condiciones que inhabilitan ala contratación. Se cuentan entre ellasel haber sido excluidos de las fuerzas armadas, de seguridad, policiales, delservicio penitenciario u organismos de inteligencia; quienes hayan sidoindultados o estén involucrados en hechos que constituyan una violación a losderechos humanos; Quienes posean antecedentes por condenas o procesosjudiciales en trámite por delitos dolosos, o culposos relacionados con el ejerciciode la función de seguridad, así como también al personal en actividad de lasfuerzas armadas, de seguridad, policiales, del servicio penitenciario uorganismos de inteligencia.