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Venado no tiene paz: una asamblea entre vecinos terminó a los golpes

Por las diferencias existentes entre el Consejo de Administración del country y un grupo nutrido de propietarios no se pudo realizar la votación.

Los propietarios de Venado Country Club vivieron un 2019 cargado de problemas, que cada día están más lejos de resolverse. El último fin de semana se llevó a cabo una asamblea ordinaria , donde se trataría la aprobación de la rendición de cuentas del ejercicio pasado, pero las importantes discusiones ocurridas desencadenaron en una brutal pelea, donde quedó involucrada hasta la mujer del actual presidente, Carlos Broitman.

Los puntos que desataron la furia de muchos vecinos fueron que la gente manifestaba no haber sido notificada de la realización de la asamblea, y que no se le había entregado la información a tratar para ser estudiada con anticipación,  pero la mayor discusión se desató cuando Broitman anunció que tenía 100 poderes y no permitió que sean comprobados. En medio de la enorme discusión, la hija de la máxima autoridad del barrio se sumó en apoyo a su padre solicitando una votación inmediata, pero nadie estuvo de acuerdo frente al pedido.

Con el pasar de los minutos cada vez más personas aportaban su opinión en el medio de la pelea, por eso, todo llevó a un intercambio de golpes en diferentes puntos del lugar. A pesar de que hasta su mujer quedó involucrada en la disputa, Broitman no atinó a detener la situación y seguía anunciando con tranquilidad que se debía finalizar la votación.

Lejos de eso, la misma fue suspendida de inmediato y todo fue registrado por un veedor judicial que presenció cada minuto de la insólita asamblea. Debido a que no se llegó a ninguna conclusión, el conflicto original se mantiene, por eso la tensión dentro del country está en su punto máximo.

La problemática lleva años presente en el Country,  por eso, a mediados de julio un grupo de vecinos, que no está de acuerdo con el accionar de la Administración, salió a recorrer las calles para reunir firmas y exigir una asamblea extraordinaria con el fin de remover a todos los integrantes del Consejo, retrotraer el último aumento de expensas y permitir el acceso a los revisores de cuentas a documentación.

Si bien lograron presentar una extensa lista con 99 firmas, Broitman negó la realización de la asamblea extraordinaria, objetando  la procedencia de las firmas y manifestando que muchas personas habrían sido engañadas, por lo tanto, aportaron sus datos sin tener en cuenta todos los detalles de la medida.

En este marco de conflicto, se organizó la asamblea del último 27 de octubre con el único objeto de cumplir con la rendición de cuentas a la que está obligado por Reglamento de copropiedad, pero no se pudo lograr. Ahora se deberá programar una nueva fecha para intentar aprobar la gestión económica y ver si se encuentra alguna solución a este conflicto entre los vecinos y la Administración.

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