El abogado Marcelo D´Alessio concedió una entrevista a El Diario Sur minutos antes de ser detenido en su casa del country Saint Thomas Este de Canning. Todavía no sabía que eran sus últimos momentos de libertad, y se mostraba confiado respecto a su situación judicial. A nivel procesal estoy tranquilo. No voy a entorpecer la investigación. Lo único que me preocupa es que esto no les genere problemas psicológicos a mis hijos y que no les hagan bullying en la escuela, sostuvo.
Las últimas palabras de D´Alessio antes de ser detenido: Estoy desgarrado
El abogado que ahora está preso concedió una entrevista a El Diario Sur este mediodía. Estuvo al borde del llanto por los perros que le desenterraron.
El operador judicial acusado de extorsionar a un empresario agropecuario supuestamente para que el fiscal Carlos Stornelli no lo detenga describió los cuatro allanamientos que sufrió en su casa en los últimos diez días. Obviamente que estoy desgarrado. Los allanamientos duraron 14 horas, sostuvo.

La situación que más le dolió, según le dijo a El Diario Sur, fue que desenterraran los tres perros muertos que tenía en el jardín de su casa de Saint Thomas Este. Fue porque los investigadores buscaban dinero oculto bajo la tierra y en las paredes de la vivienda. La investigación está bajo secreto de sumario, por lo que todavía no se sabe con certeza qué encontraron. Usaron un radar y se dieron cuenta de que eran huesos de perro, pero igual los desenterraron. Los tuve que ver ahí, con sus mantitas, describió el abogado ante El Diario Sur. Agregó que los animales fallecidos se llamaban Bass, Greta y Mafalda.

Los procedimientos fueron ordenados por el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, y por su par de Lomas de Zamora, Federico Villena. El primero lo investiga por el presunto de pedido de coimas a nombre del fiscal Carlos Stornelli y el segundo por una causa por lavado de dinero de 2006. Esta tarde, pasadas las 14, ordenaron detenerlo.
Según publicó Página 12, en los procedimientos le encontraron una colección de relojes de lujo, varios autos, una placa de la DEA norteamericana, ropa del FBI, chalecos antibalas, varias armas, elementos de espionaje y una sala equipada para hacer escuchas. Pero el abogado desmintió todo: La supuesta sala de espionaje es el cuarto que tengo para ensayar música. Tengo dos teclados y un micrófono, y eso se une con mi taller mecánico. D´Alessio envió a El Diario Sur fotos de un hueco en la pared de su casa, de su supuesta sala de ensayo y del jardín del que desenterraron a sus perros.

También dijo no tener los relojes. Pero admitió que la Prefectura Naval se llevó su Chevy y un Toyota Corolla, como adelantó El Diario Sur el mismo miércoles, desde la puerta de Saint Thomas. No hizo mención a la camioneta Range Rover que se lo ve manejando en los videos que se difundieron de su encuentro con el fiscal Stornelli. Las armas se defendió- eran cinco y estaban verificadas por el Registro Nacional de Armas.
Estaban desesperados para buscar plata como si yo fuera un millonario. No tengo nada. Vivo como cualquier abogado. Me cuesta mantener lo que en algún momento hice. Me cuesta pagar expensas, tarjetas. Hace dos meses cerré la oficina de Canning y monté un estudio en mi casa porque lo consideré un gasto superfluo. Todos tienen la visión de que Marcelo (por él) es millonario pero soy un profesional como cualquiera y tengo que trabajar muchas más horas para ganar menos que hace un año atrás, afirmó.

Acerca de su trabajo, D´Alessio se definió como investigador. Yo investigo hace muchos años. El 90 % de mis investigaciones las hago con un carácter periodístico, porque me encanta, con pasión. Y a veces son encargos. He hecho informes para legisladores, manifestó.
D´Alessio es sobrino de Carlos D´Alessio, escribano general de la Nación, nombrado por el presidente Mauricio Macri. Se lo vincula con funcionarios, como la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y con la Justicia Federal de Comodoro Py. Fue funcionario de ENARSA desde 2013. Cambiemos lo confirmó en el cargo, pero lo echaron a los pocos días. Acerca de esas amistades en el seno del poder, el operador se mostró resignado: Hay gente que sale a pegarme en los diarios y después me llama y me explica que lo tuvo que hacer porque se lo pidieron.
En cuanto al fiscal Stornelli, quien después de la denuncia refirió en entrevistas periodísticas la posibilidad de que D´Alessio tuviera un trastorno mental, el vecino de Canning lanzó. Carlos primero dijo que no me conocía. Ahora sale con lo de los problemas psicológicos. No me puedo hacer cargo de lo que diga él. La gente de Canning me conoce. Puede ser que tenga graves problemas psicológicos. Pero es él el que primero dijo una cosa y después otra.


