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Cómo afectó la cuarentena a las madereras de Canning

La cuarentena impactó directamente en las ventas que cayeron en picada, debido a que las grandes empresas constructoras pararon sus obras.

La cuarentena generó notables consecuencias en los distintos rubros que no pudieron entrar rápidamente dentro de los grupos exceptuados del aislamiento obligatorio por la pandemia del Covid-19. La construcción fue uno de los sectores que tuvo que parar en su totalidad las actividades, ya que al contar con gran cantidad de personal en las obras se posicionaban como un posible foco de contagio masivo.

Esta situación repercutió directamente en las madereras de Canning, porque si bien habían sido de las primeras exceptuadas de la cuarentena al ser consideras por el Gobierno Nacional como actividades que están alejadas de las áreas en las que circula el virus y no producían aglomeraciones en el transporte, las mismas trabajan con las empresas constructoras de obras.

De esta manera las ventas de las madereras comenzaron a reducir considerablemente, por lo que cayeron en un 80% al no contar con sus clientes más importantes y terminaron sufriendo grandes perjuicios económicos con las obras paradas.

Hoy perdimos a los clientes de grandes obras porque las obras están paradas hace dos meses, ahora parece que van a empezar a retomar, pero de a poco”, explicó Sergio Angio uno de los dueños de una maderera de la zona. A su vez, el empresario aseguró que la reducción de las ventas impactó directamente en ciertos artículos. “Las ventas del encofrado y fenólico, que son tipos de maderas que se usan habitualmente para las obras, cayeron cerca al 95%, así como también el yeso que es otro producto que vendemos frecuentemente”. “Hoy perdimos a los clientes de grandes obras porque las obras están paradas hace dos meses, ahora parece que van a empezar a retomar, pero de a poco”, explicó Sergio Angio uno de los dueños de una maderera de la zona. A su vez, el empresario aseguró que la reducción de las ventas impactó directamente en ciertos artículos. “Las ventas del encofrado y fenólico, que son tipos de maderas que se usan habitualmente para las obras, cayeron cerca al 95%, así como también el yeso que es otro producto que vendemos frecuentemente”.

Sin embargo, aquellas madereras ubicadas cerca de los barrios más populares o de los lugares con mayor movimiento de líneas de colectivos vivieron una cuarentena totalmente distinta a la que padecieron sus pares de Canning, que frente a este mal presente económico tuvieron que atrasarse en el pago de lo sueldos a sus empleados.

Dichas madereras del conurbano lograron duplicar sus ventas ya que empezaron a trabajar con vecinos que llegaban como consumidores finales. Esto ocurrió porque muchos de ellos aprovecharon el tiempo de la cuarentena para poder realizar obras en sus casas, por lo cual empezaron a aumentar las ventas del fenólico y el encofrado, en contraposición a la situación de Canning.

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