Nació pobre en el humilde barrio Pichincha de la ciudad de Rosario,Provincia de Santa Fe, el 24 de agosto de 1933. Lo crió su madre, MatildeOlmedo, quien abandonada por su pareja pasó a ocupar los roles de madre ypadre, trabajando incansablemente para que su hijo pudiera tener techo, comiday educación.
Desde los 6 años, Alberto Olmedo tuvo la necesidad de trabajar, fueayudante de verdulero y de carnicero, cadete de farmacia, repartidor depanadería. Entre estas duras tareas, la escuela, y la inevitable ayuda en lacasa a su madre soltera, no había tiempo para soñar con ser actor.
El Negro Olmedo se acerca así al teatro por el escalón más marginal,el del público contratado, que en esa época tenían todos los teatrosimportantes. Su misión era iniciar los aplausos cuando la platea se mostrabaindiferente.
Olmedo se sentía fascinado por ese nuevo universo, tan lejos de surealidad concreta, y comienza a presentarse en clubes y otros escenariosinterpretando imitaciones de artistas de moda como Lola Flores o Miguel deMolina, pequeños papeles en comedias, números acrobáticos y de baile.
Por esa época también participa en una agrupación artística vocacionalque funciona en el Centro Asturiano: La Troupe Juvenil Asturiana. En 1951, comoparte de los números de La Troupe, forma (junto a Antonio Ruiz Viñas) el dúoToño-Olmedo. Ya profesionales, la pareja actúa en varios espectáculos, entreellos Gitanerías, dirigido por Juanito Belmonte. Para fin de 1954 decide viajara Buenos Aires para probar suerte.
En mayo de 1955, ingresa como operador en Canal 7 Argentina, en laciudad de Buenos Aires, por la referencia de un amigo. En una cena decamaradería de fin de año, en la que se reúnen las autoridades y el personaldel canal, Olmedo realiza una formidable improvisación y Julio Bringuer Ayala,interventor de la emisora, le ofrece trabajar como actor.
Una semana después de la cena debuta en La Troupe de TV, programadirigido por Pancho Guerrero, en el que trabajan María Esther Gamas, NoemíLaserre, Tincho Zabala y Rodolfo Crespi, entre otros. Comienza a hacermonólogos y pequeños sketchs en La revista de Jean Cartier, donde surge "Elprofesor de locutores. Al mismo tiempo participa en Medianoche en Buenos Airesy en Sonrisas y melodías.
En 1957, el productor Julio Moller le ofrece protagonizar un cicloinfantil los sábados al mediodía y nace Joe Bazooka. El programa dura tresaños, pero Olmedo no deja de trabajar como técnico.
La televisión de la época era en vivo, y tal vez de esas urgencias yese trabajar en el filo de la navaja Olmedo sacó su estilo de improvisación, deno ocultar los errores, sino hacerlos evidentes. En 1959 se decide y presentaen Canal 9 un personaje infantil: El Capitán Piluso. La repercusión en toda lateleaudiencia es inmediata.
Fue Piluso el protagonista de uno de los primeros hechos masivos enlos que la televisión se trascendió a si misma: la pelea con Karadagián, elDesafío del Siglo.En noviembre de 1960 Piluso llegó en helicóptero al LunaPark, 3000 personas habían quedado afuera.El país entero habló al día siguientedel combate. Del triunfo de Piluso. Y de la caravana que, encabezada por losdos oponentes, recorrió luego la ciudad recogiendo juguetes para repartir entrelos niños pobres.
Olmedo ya era una figura nacional. Tenía 27 años. Los niños y no tanniños que siguieron paso a paso la caravana no sabían que ésa era la primera delas muchas alegrías que les daría el Negro a lo largo de sus vidas. En 1964 escontratado por Hugo y Gerardo Sofovich que estaban produciendo un nuevoproyecto para Canal 11: "Operación Ja Ja". El programa tiene unelenco integrado por algunos de los mejores cómicos de la historia argentina:Marcos Zucker, María Rosa Fugazot, Javier Portales, Carlos Scazziotta, FidelPintos, Juan Carlos Altavista, Jorge Porcel.
En 1968 inventa otro de los personajes que han pasado a pertenecer porderecho propio a la memoria colectiva de los argentinos: "Rucucu. Fue conRucucu que Olmedo depuró algo que ya venía haciendo y que se convertiría en unsello de su comicidad: la puesta en evidencia de los errores y las miserias delmedio. Olmedo no dejaba pasar un error de cámara, un furcio de un actor, sus propiosolvidos de la letra, las escenografías gastadas o los vestuarios apolillados.
Todo era material para la risa. Y en la complicidad con el espectador,al mostrar a la televisión como algo humano y desprovisto de misterio yglamour, tal vez esté el secreto de la fidelidad de su público.
A medida que avanza la década del 70 Olmedo comienza a participarregularmente en películas y obras de teatro. Estas dos actividades sedesarrollarían en forma paralela a la televisión hasta el final de su carrera.
En 1976 para la apertura de la nueva temporada de "El Chupete unlocutor con voz pausada anunció que: "En este horario y por este canaldebería salir al aire hoy el primer programa del ciclo El Chupete.Infortunadamente eso no será posible debido a la desgraciada circunstancia deque su protagonista, Alberto Olmedo, ha desaparecido." Durante 3 añosOlmedo y gran parte de los productores actores y guionistas del ciclo tuvieronprohibida la entrada a los canales de televisión. Fueron tres años de cine y teatrode revistas. Hasta su retorno con "Olmedo 78″, ya no habría másinterrupciones en su carrera televisiva.
En 1981 comienza "No toca botón" en Canal 11 con guiones deHugo Sofovich, ciclo que duraría hasta el año de su muerte y en el que Olmedotuvo sus mejores momentos televisivos. El programa duró siete años en el aire,allí nacieron personajes como Chiquito Reyes, el dictador de Costa Pobre, elPitufo, el Manosanta, Rogelio Roldán.
Allí Olmedo quemó el traje de Rucucu ante cámaras, enojado porque enotro programa lo imitaban. Allí convirtió el chivo publicitario en otro recursopara hacer reír. El éxito era masivo e indiscutible. Todo un país paraba paramirarse en el espejo al mismo tiempo descarnado y querible que Olmedo ofrecíaen cada sketch, en cada personaje.
Por primera vez la crítica comienza a reparar en él y aparecen losprimeros ensayos serios sobre la comicidad de Olmedo que se multiplicaríanluego de su muerte.
Hacia 1988 sus películas y temporadas de teatro eran éxito detaquilla, comenzaba a tener un reconocimiento por parte de los medios"serios", que aunque no había buscado, no dejaba de darlesatisfacciones. Acababa de terminar su última película: "Atracción Peculiarjunto a Jorge Porcel, sin dudas una de las mejores del dúo, que se estrenaba el3 de marzo y estaba preparando los nuevos sketchs de la próxima temporada de"No Toca Botón".
En Mar del Plata, donde su obra "Eramos tan pobres" habíasido un éxito, encontró la muerte de una manera absurda. En la madrugada del 5de marzo, luego de una noche de muchos excesos junto a su pareja Nancy Herrera,cae involuntariamente desde el balcón de su departamento del piso 11 deledificio Maral 39, y fallece ese mismo día.
Aunque se tejen diversas hipótesis alrededor de esta tragedia, laúnica presente en ese momento fue su pareja, que en más de una oportunidaddeclaró que fue sólo un accidente, y nada más. Olmedo estaba en el momento másalto de su carrera. Y todo parecía anunciar que lo que tenía para dar era mejor,más arriesgado, llevando los límites todavía más allá.
Como presagio de su final, Alberto Olmedo había dicho: "¿Qué quieroque quede de mí? Una estatua a mis manos en la calle Corrientes para que mireny digan: Chau negro. Nada más. Hoy podemos decir "Chau Negro" asus manos, en la Avenida Corrientes 1753, donde se encuentra emplazada la obrade José Martínez.






