Arnaldo Andrés Pacuá nació el 12 de noviembrede 1943 en San Bernardino, Paraguay. Después de la muerte de su padre, con onceaños, sintió que debía ponerse al frente de la familia y comenzó a trabajarrepartiendo cartas. Estudió actuación en el Conservatorio Argos y en el LeeStrasberg Institutede Nueva York. Debutó como actor en la televisiónargentina en la telenovela "El amor tiene cara de mujer" en 1964. Suprimer protagónico fue en la telenovela "Pobre diabla" en 1973.Además de Argentina, trabajó en telenovelas de Venezuela, Puerto Rico,Paraguay, México y Perú. También ha trabajado en el teatro y la televisión. Elnombre de este extraordinario primer actor está escrito con letras de oro en lahistoria de la televisión, el teatro y el cine argentino.
-¿Qué cosas recuerda de su infancia?
-Cuando empecé la escuela primaria en BernalOeste, Buenos Aires, los primeros días de la escuela, tengo un vago recuerdo, estuvecuatro años en la escuela, luego del traslado a San Bernardino, mi pueblo,jugar con la naturaleza, con todo lo que me ofrecía allí el lago, los montes,fue apasionante. Esos son los momentos importantes en mi infancia.
-¿Cómofue su debut televisivo?
-En El amor tiene cara de mujer, ahí tuve pocaparticipación, temía mucho a las cámaras, yo me sentía más seguro en el teatrocuriosamente porque había ensayos y cuando llegaba el momento de subir alescenario, ya me sentía más seguro. Pero la televisión como todo el mundo sabe,es muy improvisada hay que ir ensayar, y se graba. Intimidaban esas cámaras queen ese momento eran enormes, no como las de ahora, o los micrófonos aéreos, erauna época en que imperaba un respeto y un silencio en el estudio que ahoramucho no pasa. Era toda una cosa muy solemne y así fue mi principio en latelevisión.
- En el teatro comenzó siendo el galán de MirthaLegrand.
-Si algo ha marcado mi carrera es el sentidode la responsabilidad y el enfrentarme a grandes desafíos, puesto que fue ungran desafío trabajar con tantas figuras importantes del cine, el teatro y dela televisión y yo un desconocido sin ninguna experiencia prácticamente. Habersido el galán de Mirtha Legrand, significó un gran desafío y pude salir airosoporque lo hice bien al público y al director Daniel Tinayre le encantó y de ahíempieza mi carrera profesional, a partir de ahí es que yo empiezo a vivir de mitrabajo como actor.
-¿Qué aspectos podría destacar de La lecturasegún Justino?
-Hace mucho fue una linda experiencia, tuve lasuerte de contar con colabores excelentes, un director de fotografía y cámaracomo Hugo Colace, eso me sirvió de mucho, tener buenos asistentes y buenosinterpretes.
Mike Amigorena, Julieta Cardinali y todos losexcelentes actores paraguayos que me acompañaron. Una experiencia linda, creoque es una linda película, difícil porque había que recrear una época, habíaque manejar unos 300 extras. Fue maravilloso hacerlo.
-Luego de trabajar en los tres formatos, ¿Cuáles su preferido?
-No quiero ser ingrato con la televisión peroprefiero el cine y el teatro, pero creo es porque estas dos posibilidadesbrinda la posibilidad de crear. Hay un tiempo que te dan, en el teatro ensayasun mes y medio, tenés la posibilidad de ir experimentando, de ir disfrutando lacharla entre los actores y en el cine pasa lo mismo. es un proceso lento quelleva tiempo, te permite pensar mucho en lo que vas a hacer, en como vas aencarar tal escena, y en la televisión es muy rápida, es como el éxito efímero,lo haces hoy y ya pasó.
-¿Qué aspectos destaca de aquellas novelas delos ochenta?
-Como decía Migré, eran las novelas en las quela gente escuchaba, se le daba valor a la palabra. Hoy sino hay acción, sinotranscurre rápido el diálogo, aunque sea interesante, el público no tiene pacienciay te cambia de canal. En aquel momento era muy importante lo que se decía, lapalabra te iba guiando.
-¿Cómo analiza al personaje que repartíacachetadas en Amo y Señor?
-Era una novela bastante osada. Creo era laprimera vez que se mostraba un personaje tan machista y también la primera vezque la mujer se enfrentaba con tanta violencia porque el personaje de Luisa seenfrentaba a mi, era rebelde. Era una novela muy fantasiosa, en la cual transcurríade todo, fue la apertura de la democracia de pronto aparecían las chicas enminifaldas, y muy fantasiosa digo porque contábamos cosas imposibles. Mostrábamoshelicópteros que explotaban o millones de dólares que se perdían en maletines, ala gente le encantaba eso porque hace mucho ni veía una cosa así.
-¿Hubo algún trabajo que le resultó difícil deinterpretar?
-Un personaje de una película quelamentablemente nunca se estrenó, no se si se estrenara alguna vez, que hicecon Mirta Busnelli, que se llamó La Confesión. La hicimos hace como siete uocho años. Se trata de un policía con la obsesión de descubrir un crimen y porprimera vez tuve que transformarme físicamente. Corte de pelo, barba, que yo nousaba. Había que manejar bien ese personaje, su manera de hablar de caminar. Esocreo fue lo más difícil que me tocó.
-¿Cuál es el personaje que le causó mássatisfacción de interpretar?
-Volvería a ser el malo de Valientes, LaureanoGómez Acuña, es un personaje que me dio satisfacción hacerlo, me divertí mucho,me encantaba hacerlo. Me hubiera gustado volver a hacerlo.
- ¿De las parejas de las que formó parte, concual actriz se sintió más cómodo?
-Todas las actrices con las cuales hetrabajado, yo me he enamorado de ellas porque es la manera como yo considerabaque un actor protagonista debía tener relacion con su protagonista, como sifuera lo mas preciado que tenia en el estudio.
-Durante dos décadas fue el galán de lasnovelas, ¿Es de cuidarse?
-Si me cuido, soy cuidadoso con mi cuerpo y misalud.
-¿Es más difícil interpretar al malo que albueno?
-Nada es fácil en el trabajo del actor, hayque crear. Hay que tratar de que esos buenos sean diferentes de los buenosanteriores que te dieron a hacer o de los buenos que hemos visto en lapantalla. Hay que tratar de encontrarle la vuelta, porque no todos los sereshumanos que uno ve transitar por la calle se parecen. No todas laspersonalidades de esas personas, son iguales. El trabajo del actor es crearesos personajes.
-Piel Naranja, la novela que paralizaba alpaís, fue la primera vez donde se mataban a los tres protagonistas, algo que elpúblico nunca perdonó. ¿Volvería a sugerir el mismo final?
-Si volvería a hacer el mismo final. Todavíaestoy en desacuerdo con los finales felices, no todas las telenovelas tienenque terminar de una manera feliz. La vida no siempre termina de una manerafeliz.
-¿Qué piensa que es el amor?
-Es un estado ideal para el hombre o la mujer,un estado maravilloso, un estado que hace que uno pueda observar los colorescon claridad.
-¿Siente que el haber cultivado un perfil bajolo favoreció?
-Eso es una elección, yo admiro a la gente queconserva esa conducta respecto a su vida privada, lo que tiene que trascenderes el trabajo.
-¿En qué proyectos se encuentra trabajando?
-Actualmente estoy tocando el tercer año deuna gira teatral con Martha González, con la obra Intimidad Indecente, la cualnos está dando muchas satisfacciones, hemos estado en la costa y el 19 de febreroestaremos en las Sierras. Estoy trabajando sobre mi próxima película que sellama Los Deudos, esperando a solucionar cuestiones financieras como para poderfilmarla.
-¿Qué cosas disfruta?
-Un buen libro, el cine, viajar, tener eltiempo ilimitado para sentarme a tomar un café con amigos, no dejo de ir algimnasio, pensar. Pensar no daña. Me gusta toda la música que no seaestridente, tranquila, la música de alguna película que me transporta.
También me gusta el fútbol pero no me animo air a las canchas. No me gusta la soledad.
-¿Es asiduo a ver noticieros?
-Veo muchos noticieros, lamentablemente todolo que uno ve no es todo positivo. Es todo drama, todo crímenes, me hubiese gustadoque matizaran más y me contaran otras cosas que se logran en el país o en elmundo pero parece que las noticias buenas no son atractivas.
-¿Cuál es su opinión respecto al cambio degobierno?
-No soy de hablar de política pero soy ciudadanoy me parecen que los cambios, las tradiciones son positivos, así debe ser. Lademocracia está no solo para que intervenga el pueblo, sino para darle laposibilidad de que el pueblo elija y de pronto halla intercambios y podamosconocer el trabajo de otros dirigentes.






