De todos los vecinos que hoy viven en Monte Grande, ninguno residió durante tanto tiempo en la ciudad como María Luisa Petrile, que hoy está celebrando sus 101 años. Esta querida abuela vio con sus ojos como un pequeño pueblo se convirtió paso a paso en una pujante urbe, y hoy lo recuerda con alegría mientras le cuenta su historia a El Diario Sur.
Cumple 101 años María Luisa, vecina histórica de Monte Grande
Vive en la ciudad hace más de 90 años, y dice que no hay secretos para llegar al centenario. Desde su hogar, la vecina contó su historia a El Diario Sur.
María Luisa nació el 30 de diciembre de 1919 en el Hospital Gandulfo de Lomas de Zamora. Por ese entonces, el mundo estaba empezando a recuperarse de otra pandemia: la Gripe Española, enfermedad que se cobró más de 50 millones de muertes.
Petrile creció en Temperley y en 1928 se mudó junto a su familia a Monte Grande, cuando apenas era un pueblito con pocas casas y algunos comercios e industrias. La vecina se casó siendo muy joven con Juan de Campos, un brasilero que emigró hacia nuestro país durante su juventud.
Nunca se separaron, formaron una familia y tuvieron su hogar. "Ellos vivieron su vida, se fueron de vacaciones, les gustaba ir a bailar tango. Mi mamá tiene una vida muy linda y la acompañó toda con mi papá que era una persona muy buena", contó a El Diario Sur uno de los hijos del matrimonio, Sergio de Campos, que hoy vive con su mamá, María Luisa.
Además de Sergio, María Luisa tuvo otro hijo. Entre los dos le regalaron cinco nietos y seis bisnietos, toda una familia que hoy celebra un año más de la querida abuela. Cada cumpleaños es un gran hito para todos. "El año pasado para los 100 nos visitó el intendente Fernando Gray, mis compañeros de trabajo, fue algo muy lindo, especial", agregó Sergio.
Pero claro que este año no fue fácil para María Luisa y su familia. El aislamiento hizo decaer un poco su ánimo, pero la compañía de su hijo, sus plantas, sus pájaros y las tardes de Escoba de 15 la mantuvieron vital hasta hoy.
"Los cumplo contenta porque estoy muy sana, entonces no le doy tanto trabajo a los que están conmigo. Estoy contenta, es lo que Dios le da a uno. No creo que haya secretos para llegar a esta edad porque yo trabajé mucho siempre, y nunca estuve enferma", le dijo María Luisa a El Diario Sur en vísperas de su cumpleaños.
"Estos meses de cuarentena nos sirvieron para encontrarnos de vuelta con mi mamá, me acercó mucho a ella y me dejó ser más hijo todavía. Ella me cambió los pañales y ahora me toca a mí cuidarla", completó su hijo Sergio.
Si bien este año lo pasó casi siempre dentro de su casa, María Luisa conoce como la palma de su mano lo que hay afuera; la ciudad que fue pueblo, pero que para esta vecina siempre será su hogar: "Monte Grande está hermoso, cada día más lindo. Antes era puro campo. Por ejemplo Alem doble era todo tierra, barro. Lo recuerdo de cuando acompañaba a mi madre a trabajar", concluyó la vecina centenaria.


