Este lunes 25 de octubre falleció Marta Benoist de Gravenhorst, vecina ilustre de Esteban Echeverría. El hecho se produjo sobre la tarde, alrededor de las 17:00 horas, a causa de un paro cardiorespiratorio. La noticia generó conmoción entre los vecinos, quienes la recuerdan por sus casi 70 años ejerciendo la docencia en la ciudad.
Dolor por el fallecimiento de "la abuela Coca", vecina ilustre de Esteban Echeverría
Se trata de Marta Benoist de Gravenhorst, quien falleció este lunes a sus 97 años. Su partida generó conmoción entre los vecinos de Esteban Echeverría.
Marta era madre, abuela y bisabuela, y se la conocía como “la abuela Coca”. Ejerció la docencia desde que llegó a Monte Grande, en el 1954, hasta el 1994, a sus 70 años. Durante muchos años se desempeñó en la Escuela Nacional N°43, ahora llamada Escuela Primaria N°37, en Mariano Acosta al 300, y en el Instituto Educacional Modelo, en Anacleto Rojas al 200, desde su fundación en el 1974 hasta su jubilación. Dirigió los coros juveniles escolares durante muchos años.
Marta formó su familia en la provincia de Chaco, donde se crio. Allí se casó con Alberto Gravenhorst y tuvo dos hijas, María Estela y Susana. Llegó con su familia a Monte Grande a los 30 años, en 1954, por motivos de trabajo de su marido. En el 2013, fue declarada vecina ilustre de Esteban Echeverría en un acto que contó con la presencia del intendente, Fernando Gray.
Desde que se instaló en la ciudad y hasta su fallecimiento, siempre tuvo un rol activo en la sociedad. Junto con su marido fundaron el Club de los Leones y el Instituto Superior de Formación Docente, que se encuentra en Alfonso Amat al 200 y este viernes cumplirá su aniversario 50°. Era Presidenta de las Damas Chaqueñas y miembro de la Asociación Cultural Sanmartiniana. También fue autora del "Himno de Esteban Echeverría".
“En todos dejó una huella”, manifestó Susana, hija de Marta y ex directora del Instituto de Superior de Formación Docente, en diálogo con El Diario Sur. “Caminábamos por Alem y siempre nos encontrábamos con gente que se acercaba a saludarla (a Marta). Yo sentía como que caminaba con una celebridad, no te digo Maradona pero más o menos”, recordó.
Hasta el día de hoy, Susana sigue recibiendo mensajes de vecinos que la recuerdan con cariño: “En la familia sentimos un enorme orgullo y felicidad por haberla tenido. Fue la abuela, la bisabuela, la mamá y la maestra. Para todos, dejó una enorme huella”.

