El vecino de Monte Grande que estaba compitiendo en La Voz Argentina, Marco Díaz, quedó eliminado este jueves en las rondas de “knockout”. Marco, conocido por estar acompañado en cada gala por su pollo de goma “Rojelio”, cantó la canción “Sola” del rapero echeverriano Tiago PZK.
En La Voz, Lali le dio un beso al pollo Rojelio de Monte Grande y Marco Díaz quedó eliminado
A pesar de haber emocionado a todos con su interpretación de "Sola", del rapero de Monte Grande Tiago TZK , Marco fue eliminado del certamen
La canción elegida por el intérprete habla sobre violencia de género y, particularmente, sobre la situación que les tocó a atravesar a Tiago y a su mamá tiempo atrás. Dada esta circunstancia, el jurado se mostró muy conmovido y agradecieron a Marco por interpretar el tema con “el corazón” y por seleccionarlo para el certamen a fin de transmitir un mensaje.
Sin embargo, esto no fue suficiente y Martín “El Chino” Ronconi logró pasar de fase con su interpretación del clásico de Atahualpa Yupanqui, pero con la versión rockera de Divididos, de “El arriero va”. A pesar de la eliminación del “Team Soledad”, y de que ningún otro jurado “lo robara”, Marco se mostró emocionado y feliz por la victoria de su compañero.
Rojelio
Es el pollo de goma que acompaña a Marco desde hace algunos años y que se volvió el centro de atención desde que el joven de Monte Grande se presentó al casting de La Voz Argentina. El juguete tomó protagonismo y fue tendencia en redes sociales en más de una oportunidad.
En la gala de este jueves, el pollo quedó relegado a un rincón porque el cantante priorizó la seriedad que conllevaba la temática de la canción elegida, pero tras la eliminación Rojelio volvió a ser eje de los chistes del jurado.
Lali, quien solía bromear con Rojelio desde el primer momento, se lo quitó de las manos a Marco y le dio un profundo beso, para después bromear con el “aliento a plástico” del pollo, lo que generó un momento de risas y distención luego de la partida del vecino de Monte Grande.
Marco comenzó su carrera con la banda “No somos nadie”, para luego dedicarse a hacer una carrera solista. Según contó, al encontrarse con Rojelio en unas vacaciones en Uruguay, el pollo se volvió una especie de acompañante y empuje para él. Tal es así que hasta lo tiene tatuado en el medio de su pecho y su proyecto musical se llama “Rojelio está de acuerdo".

