En el Campo Amat de Monte Grande, escuelas de educación especial y centros de día de Esteban Echeverría desarrollaron este viernes una nueva edición de la muestra inclusiva que reúne producciones, proyectos pedagógicos, emprendimientos y expresiones artísticas realizadas por los estudiantes. Con puestos distribuidos bajo los árboles y un clima que acompañó, la jornada se convirtió en un punto de encuentro para familias, docentes y organizaciones de la comunidad.
Monte Grande: escuelas especiales y centros de día mostraron su trabajo inclusivo en una gran feria en Campo Amat
Estudiantes, docentes y familias compartieron una jornada con proyectos productivos, expresiones artísticas y trabajos de inclusión en Monte Grande.
Entre los stands se destaca la participación de Puente Verde, asociación civil sin fines de lucro que trabaja en proyectos productivos con jóvenes y adultos. Fernando, uno de sus referentes, explicó que llevaron “plantas, verduras, mermeladas y productos naturales, todo orgánico y hecho por los compañeros”. La respuesta del público superó las expectativas: “Estamos muy contentos con lo que vendimos. Todo lo hacemos nosotros”.
La feria también permitió observar el trabajo cotidiano de las escuelas especiales del distrito. Desde la Escuela de Educación Especial N.º 502, la docente de inclusión detalló la propuesta con la que los estudiantes se presentaron este año: jugos de frutas naturales, batidos y los ya conocidos “marcianitos”, merienda saludable preparada a base de leche, flan batido y frutas congeladas. “Los chicos prepararon todo. Para ellos es una oportunidad hermosa para mostrar su trabajo. Se ensaya mucho, se prueban opciones, y este tipo de experiencias los motiva un montón”, contó la maestra, visiblemente emocionada por la respuesta del público.
En otro sector del predio, la Escuela Especial N.º 505 protagonizó uno de los momentos más aplaudidos de la jornada: la presentación de una chacarera realizada por estudiantes y docentes. Carla, representante de la institución, destacó el impacto del número artístico: “Fue una emoción hermosa. Se evidenció todo el trabajo que se hace durante el año. Hubo acompañamiento, disfrute y mucha felicidad”. Claudia, también docente de la 505, remarcó la importancia del rol de las familias: “Las familias acompañan mucho. Este es un espacio para disfrutar, para que los chicos se conozcan entre ellos y vivencien juntos algo distinto”.
El recorrido por la feria también incluye iniciativas productivas impulsadas por los Centros de Día del distrito. Entre ellos participa por primera vez el Centro de Día Adise, ubicado en Rivadavia 152, en Monte Grande. Leonel, uno de los jóvenes que integran el espacio, contó entusiasmado que llevaron llaveros, bolsas térmicas, almanaques y cuadros realizados a mano. “Estamos todos muy contentos. Vendimos un montón. Todo lo hicimos en el Centro y participar nos encanta”, aseguró.
Más allá de las ventas, el sentido de la jornada se juega en la visibilización del trabajo de inclusión que realizan diariamente las instituciones. Familias, docentes y estudiantes coinciden en que este tipo de muestras fortalecen vínculos, permiten compartir experiencias y potencian la autonomía de los chicos y chicas. Además, ofrecen una oportunidad concreta para mostrar procesos que muchas veces quedan puertas adentro: proyectos de vida independiente, talleres de formación laboral, propuestas artísticas y prácticas cotidianas que construyen comunidad.
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Puente Verde: producción orgánica y trabajo cooperativo
El stand de Puente Verde fue uno de los más visitados del día. La asociación, que trabaja con jóvenes y adultos en proyectos productivos, llevó plantas, verduras, mermeladas y conservas elaboradas íntegramente por sus integrantes. “Todo natural, orgánico y hecho por los compañeros”, destacó Fernando, su referente.
La participación en la feria les ofrece una instancia concreta de intercambio y valoración del trabajo manual. Además, es un espacio de inclusión económica: los ingresos obtenidos se reinvierten en nuevos materiales y en ampliar la producción. Los chicos celebraron especialmente el interés del público y las ventas obtenidas a lo largo de la jornada.
Una chacarera que emocionó al Campo Amat
La presentación de la Escuela Especial 505 marcó uno de los momentos más emotivos del día. Estudiantes y docentes interpretaron una chacarera que fue celebrada con aplausos por todo el predio. Para Carla, representante de la institución, la actuación fue la muestra del trabajo sostenido durante el año: ensayos, acompañamiento y preparación conjunta.
Claudia, también docente, resaltó el rol de las familias, que se acercaron a acompañar y disfrutar de la presentación. “Es un espacio hermoso: si el día acompaña, se disfruta con los árboles, los paseos y el encuentro entre los chicos”, señaló. La actuación dejó a la vista el valor del arte como vehículo de expresión y de inclusión.



