Cada Mundial tiene sus historias. Algunas ocurren dentro de la cancha, mientras que otras nacen en los hogares, donde miles de hinchas repiten pequeños rituales con la esperanza de que la suerte acompañe a la Selección Argentina. Tras el debut victorioso frente a Argelia, vecinos de la región compartieron a El Diario Sur las cábalas que mantienen desde Qatar 2022 o incluso desde hace décadas para seguir alentando al equipo.
Mundial 2026: las cábalas de los vecinos de Monte Grande para alentar a la Selección
Con el Mundial en marcha, los hinchas de Monte Grande y la región vuelven a aferrarse a sus costumbres para acompañar a la Scaloneta.
Para algunos, la tradición pasa por repetir exactamente las mismas condiciones en las que vieron un partido exitoso. Es el caso de Noelia, quien aseguró que desde la final de Qatar se reúne siempre con los mismos familiares para ver los encuentros de Argentina. "En 2022 la final la vimos juntos y quedó. Por ahora va funcionando", contó entre risas.
Una situación similar viven Alicia y Juan. La pareja mantiene una particular costumbre que nació por casualidad durante el primer partido del Mundial. "Yo lo veo en el dormitorio y él en el living", explicó Alicia. Desde entonces decidieron repetir la fórmula en cada presentación de la Selección.
Entre los más jóvenes también aparecen rituales curiosos. Paola reveló que junto a su hermana evita mirar los primeros minutos de cada partido. "En el Mundial pasado estábamos haciendo otras cosas y justo Argentina hizo un gol. Entonces seguimos haciéndolo. Los primeros cinco minutos nos damos vuelta y no miramos", relató. Otros prefieren mantener el secreto. Ignacio reconoció que tiene una cábala propia, aunque decidió no revelar los detalles. "Puede ser, pero es secreta", respondió.
Una costumbre que viene desde 1978
Entre las historias más llamativas apareció la de una vecina que asegura mantener la misma cábala desde hace casi medio siglo. "La única cábala que tengo es que yo me quedo en el comedor y a mi marido lo mando al dormitorio", contó. Cuando le preguntaron desde cuándo sostenían esa costumbre, respondió sin dudar: "Desde el 78". Según explicó, considera que su esposo tiene "mala onda" durante los partidos, por lo que cada vez que juega Argentina ambos siguen el encuentro en habitaciones separadas.
Más allá de las cábalas, la confianza está intacta
Aunque no todos creen en las supersticiones, el optimismo parece ser una constante entre los vecinos consultados. Ricardo, uno de los hinchas que siguió el debut mundialista, aseguró no tener ningún ritual especial. "Yo confío, nada más", resumió. En la misma línea se expresó William, un vecino venezolano que adoptó a la Selección Argentina como propia. "Siempre he ido por Argentina. Messi hace la diferencia en todo", afirmó.


