Esteban Echeverría |

Clases gratuitas de fútbol en Luis Guillón

Las mismas se van a brindar en la capilla “Espíritu Santo” de esa localidad y serán tanto para niños como para niñas que tengan entre 5 y 15 años.

El 2017 ya comenzó y junto a él el abanico de posibilidades para que lo más chicos vayan pensando qué actividades les gustaría hacer. En Luis Guillón hay una nueva alternativa que resulta muy atrayente para niños y niñas.

 

La capilla "Espíritu Santo”, ubicada en la intersección de las calles Belgrano y Jujuy, se volvió sede de una escuelita de fútbol para aquellos vecinos que tengan entre 5 y 15 años. Este proyecto surgió hace un año de la mano de Roberto de Coster, un echeverriano que buscaba devolverle al barrio un poco de lo que este le había dado a él. "Las clases son completamente gratuitas, lo hago como parte de una promesa y en agradecimiento a todo las cosas buenas que me pasaron en la vida”.

 

Las clases comenzarán el día 6 de febrero y se brindarán los lunes, miércoles y viernes de 18 a 19 horas. Por otra parte, se dividirán a los pequeños en grupos teniendo en cuenta sus edades para que de esta forma el encuentro se lleve a cabo de una forma fluida.

 

Roberto es director técnico profesional y dirigió a varios clubes del ascenso. Por otra parte, durante quince años se hizo cargo de las inferiores de Temperley. "Trabajo con chicos hace mucho tiempo, tengo experiencia. Además  tengo un ayudante que se llama Martín Peña.  Además de enseñarle las técnicas y los secretos de este deporte, nosotros lo que buscamos es crear vínculos, que los chicos pasen un momento de distracción y que se han amigos. El año pasado arrancaron solamente cuatro nenes, hacia finales en 2016 eran cincuenta”.

 

Si bien estas no son para participar de competencias, el objetivo a largo plazo es crear torneos con otras escuelitas de fútbol y de esa forma incentivar a los chicos. "Es importante que jueguen pero lo que más me interesa es que puedan formar parte y conocer lo que es el tercer tiempo.

 Terminar el partido y quedarse a merendar, a tomar una chocolatada, a comer galletitas con el que hacía unas horas antes había sido tu contrincante. Ojalá en este nuevo año, vengan muchos vecinos del barrio” finaliza Roberto.

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